De acuerdo con información policial, el hombre presenta quemaduras en gran parte del cuerpo y el rostro, por lo que permanece bajo atención médica especializada y con pronóstico reservado
Por Ariel Melgar Cabrera

Fuente: El Deber
Un hombre acusado de intentar robar un vehículo en el municipio de Shinahota, en el trópico de Cochabamba, permanece internado en estado crítico luego de haber sido golpeado y quemado por una turba de pobladores.
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El hecho ocurrió en las últimas horas, cuando comunarios capturaron al sospechoso tras acusarlo de participar en el supuesto robo de una movilidad. Según los reportes preliminares, el hombre fue reducido por un grupo de personas y trasladado hasta una zona alejada, donde fue agredido físicamente y rociado con combustible antes de ser incendiado.
Pese a la gravedad de las lesiones, la víctima logró sobrevivir al ataque. Los agresores lo abandonaron a un costado de la carretera, posteriormente fue auxiliado y derivado a un centro médico del trópico cochabambino.
De acuerdo con información policial, el hombre presenta quemaduras en gran parte del cuerpo y el rostro, por lo que permanece bajo atención médica especializada y con pronóstico reservado.
Las circunstancias que rodearon el hecho comenzaron a ser investigadas por la Policía, que busca identificar a las personas que participaron en la agresión colectiva y establecer las responsabilidades penales correspondientes.
El caso se registra en medio de una creciente preocupación por el linchamiento de tres personas en Pocoata, Potosí. Apenas horas antes, las autoridades confirmaron investigaciones por el asesinato de tres jóvenes en el municipio potosino de Pocoata, donde una multitud irrumpió en dependencias policiales para sacar a tres detenidos acusados de robo de vehículo y posteriormente quitarles la vida.
En el caso de Shinahota, las autoridades aún no han precisado cuántas personas participaron en la agresión ni si existen aprehendidos dentro de la investigación. Sin embargo, los investigadores recopilan testimonios y otros elementos que permitan reconstruir lo ocurrido.
La Policía recordó que ninguna persona puede «asumir funciones que corresponden a las autoridades judiciales» y exhortó a la población a denunciar cualquier hecho delictivo ante las instancias competentes.
Mientras tanto, el hombre continúa hospitalizado bajo custodia y también es investigado por la denuncia de robo de vehículo que originó la reacción de los pobladores.
El nuevo caso vuelve a encender el debate sobre los límites de la actuación ciudadana frente a la delincuencia y sobre los riesgos de que la desconfianza en las instituciones derive en hechos de violencia colectiva que terminen vulnerando derechos fundamentales, incluido el derecho a la vida.
Fuente: El Deber
