La derrota ante Blooming en el clásico cruceño desató una fuerte reacción en Oriente Petrolero. La dirigencia encabezada por Ronald Raldes anunció una reestructuración integral que alcanzará al plantel profesional, áreas administrativas, divisiones menores y al gerenciamiento general del club.
Fuente: diez.bo
Por Pedro Rivero de Ugarte
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La caída de Oriente Petrolero en el clásico cruceño frente a Blooming dejó secuelas inmediatas dentro de la institución albiverde. Tras el 1-0 sufrido en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, la dirigencia decidió tomar medidas drásticas para intentar cambiar el rumbo deportivo del equipo en esta recta final de la temporada.
La información fue confirmada a DIEZ por personas cercanas al presidente Ronald Raldes, quien terminó molesto y preocupado luego de la derrota ante el eterno rival. El mandamás refinero sostuvo reuniones de emergencia apenas finalizó el compromiso para analizar la situación actual del club.
Como primera medida, Oriente Petrolero anunció la conformación inmediata de una Comisión Técnica integrada por reconocidos exfutbolistas identificados con la institución. Este grupo tendrá la responsabilidad de evaluar el rendimiento deportivo del plantel profesional y elevar recomendaciones al directorio.
El objetivo principal de esta comisión será reencauzar el proyecto deportivo del club, que hoy se encuentra golpeado tanto en resultados como en funcionamiento futbolístico. La intención de la dirigencia es volver a pelear por la clasificación a un torneo internacional.
Desde el entorno dirigencial también dejaron en claro que ningún futbolista tiene asegurada su permanencia en el equipo. Todos los integrantes del plantel serán sometidos a una evaluación integral en función de su rendimiento y compromiso dentro de la temporada.
La reestructuración no solo alcanzará al primer equipo. La dirigencia refinera confirmó que también se realizarán cambios en el área administrativa, en las divisiones menores y en el gerenciamiento general del club, buscando una renovación profunda en diferentes niveles institucionales.
La derrota en el clásico significó un duro golpe para Oriente, no solo por el resultado, sino también por la forma en la que el equipo volvió a mostrar dificultades futbolísticas en un partido de alta exigencia. La presión de la hinchada también comenzó a sentirse con fuerza tras el compromiso.
En medio de este panorama, Oriente Petrolero intentará recuperar estabilidad deportiva e institucional con decisiones que marcarán el futuro inmediato del club. La dirigencia espera que las medidas adoptadas permitan cambiar la imagen del equipo y devolverle competitividad en el campeonato.

