La máxima autoridad de la Iglesia Católica en Santa Cruz expresó su preocupación por los efectos que los bloqueos están provocando sobre miles de familias bolivianas, especialmente aquellas que enfrentan dificultades para acceder a alimentos, atención médica o transporte. Leigue sostuvo que Bolivia atraviesa un momento especialmente delicado y lamentó que las medidas de presión estén profundizando el sufrimiento de sectores vulnerables de la población.

Fuente: El Deber / Video: Gigavisión
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Por César del Castillo
El arzobispo de Santa Cruz cuestionó los bloqueos que afectan a la población, pidió unidad en medio de la crisis y recordó al presidente Rodrigo Paz que fue elegido para velar por el bien común de todo el país.
Durante la homilía de Corpus Christi, celebrada en la capital cruceña, Leigue afirmó que todos los ciudadanos tienen derecho a manifestarse y exigir demandas que consideren justas, pero advirtió que ese derecho no puede ejercerse vulnerando las libertades de otras personas.
“Todos tenemos derecho a manifestarnos, sí; todos tenemos derecho a exigir lo que necesitamos, claro que sí. Nadie dice lo contrario, pero también hay que saber cómo hacerlo”, sostuvo el prelado.
La máxima autoridad de la Iglesia Católica en Santa Cruz expresó su preocupación por los efectos que los bloqueos están provocando sobre miles de familias bolivianas, especialmente aquellas que enfrentan dificultades para acceder a alimentos, atención médica o transporte.
“Mi libertad y mis derechos terminan donde empieza la libertad y los derechos de los demás. Yo no soy quién para obstruir la libertad del otro o los derechos del otro”, afirmó.
Leigue sostuvo que Bolivia atraviesa un momento especialmente delicado y lamentó que las medidas de presión estén profundizando el sufrimiento de sectores vulnerables de la población.
“¿Será que ellos no sufren también? ¿Será que no tienen familia? ¿Será que no están sufriendo como sufren aquellos que no pueden llegar al hospital, que están muriendo en el camino porque no pueden llegar a un hospital?”, cuestionó al referirse a quienes mantienen los bloqueos.
También evocó la situación de adultos mayores y familias que enfrentan dificultades para conseguir alimentos. “Qué pena ver a personas dando vueltas pidiendo qué comer, como si no hubiera comida en nuestro país. Tenemos comida. ¿Cuál es el problema? Que no dejamos que llegue a quienes realmente la necesitan”, señaló.
Mensaje al Presidente
El arzobispo también dirigió un mensaje al presidente Rodrigo Paz, a quien recordó que fue elegido democráticamente por la mayoría de los bolivianos y que, por tanto, tiene la responsabilidad de gobernar pensando en el conjunto del país.
“Está en sus manos buscar el bien común. La decisión que tome debe ser firme. Ha tenido la mayoría de votos para que esté ahí como presidente”, afirmó.
Leigue pidió al mandatario mirar la realidad nacional en toda su dimensión y no concentrarse únicamente en determinados sectores.
“Confiamos en que ponga orden en todo esto que estamos viviendo, no solamente mirando a unos cuantos o a un grupo, sino mirando la realidad de todos los bolivianos”, manifestó.
La apuesta por el diálogo
Uno de los ejes centrales de la homilía fue la necesidad de abrir espacios de entendimiento para evitar una mayor escalada del conflicto.
“¿Por qué no podemos sentarnos a dialogar y poner sobre la mesa lo que realmente necesitamos para poder llegar a un acuerdo?”, preguntó.
El arzobispo reiteró que la Iglesia seguirá promoviendo el diálogo como mecanismo para resolver las diferencias y advirtió que la violencia y la confrontación solo profundizan los problemas.
“La Iglesia siempre va a abogar por el diálogo, que es la única manera de entendernos como personas. No a la fuerza, no con la violencia; eso no nos ayuda en nada”, sostuvo.
Leigue también recordó que para que exista diálogo debe haber voluntad de todas las partes. “Tiene que haber disponibilidad y deseo de ambas partes. Si es solo una parte, no se puede”, afirmó.
Un llamado a la unidad
El líder católico lamentó que las diferencias políticas estén alimentando la confrontación entre bolivianos y pidió dejar atrás el odio y la incomprensión.
“No porque yo piense de una manera y otro piense de otra manera ya somos enemigos. No se trata de eso”, afirmó.
Finalmente, lanzó un llamado a reconstruir la convivencia nacional.
“Bolivianos, tenemos que estar unidos. Somos una sola familia y debemos buscar siempre lo mejor para todos, buscando el bien común”, concluyó.
La homilía de Corpus Christi se produjo en medio de semanas de tensión política, bloqueos de carreteras, dificultades de abastecimiento y crecientes demandas para que Gobierno y sectores movilizados encuentren una salida negociada a una crisis que ya afecta a miles de familias en todo el país.



