Fuente: Infobae.com
Israel anunció este domingo que detectó el lanzamiento de misiles desde Irán hacia su territorio, lo que provocó la activación inmediata de sistemas defensivos y la emisión de instrucciones de emergencia para la población. La alerta refuerza el nivel de tensión en la región tras una jornada marcada por amenazas directas y acciones militares cruzadas. Poco después de la identificación de los misiles, sonaron sirenas en varias zonas del país.
Minutos despúes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que todos los proyectiles habían sido interceptados.
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No obstante, el Comando del Frente Interno pidió a la población seguir estrictamente sus instrucciones y refugiarse en espacios protegidos hasta recibir nuevas indicaciones. Las autoridades subrayaron la importancia de no abandonar estos espacios hasta que se emitan órdenes explícitas, debido a que la defensa “no es hermética”, por lo que resulta esencial mantener la alerta y cumplir las directrices oficiales.
La Fuerza Aérea de Israel se encuentra actualmente desplegada para interceptar y neutralizar amenazas donde sea necesario, con el objetivo de eliminar cualquier peligro potencial para la población civil. El comando militar reiteró que la colaboración ciudadana resulta clave para preservar la seguridad general.
Tras el ataque iraní, el régimen de Teherán dijo que Israel “cruzó todas las líneas rojas” con sus últimos ataques en los suburbios del sur de Beirut y pidió que detenga su campaña en el Líbano. “El Ejército de Israel debe parar sus ataques en el sur del Líbano y en los suburbios, y si extiende los ataques en la región o responde a la acción de Irán, enfrentará hostilidades más devastadoras y lamentables», dijo en la televisión el general Ali Abdollahi, comandante en jefe de las fuerzas armadas iraníes.
El alto jerarca militar no mencionó directamente las dos andanadas de misiles iraníes que Israel refirió haber interceptado el domingo por la noche.
Esta escalada se produce pocas horas después de que Ebrahim Rezaei, portavoz de la comisión de seguridad nacional del Parlamento de Irán, advirtiera sobre una represalia “dolorosa y decisiva” contra Israel por los bombardeos contra el grupo terrorista Hezbollah en el sur del Líbano. Rezaei publicó en su cuenta de X: “Daremos una respuesta decisiva y dolorosa al ataque del régimen sionista contra los suburbios. Este perro rabioso debe ser disciplinado y puesto en su lugar. Miren el cielo de los territorios ocupados esta noche”.
Posteriormente, Teherán también amenazó con atacar bases de Estados Unidos en Medio Oriente. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, denunció que Washington ha dado su “visto bueno” a los ataques israelíes y afirmó: “Ni cumplen el alto el fuego ni creen en el diálogo. El bloqueo naval y la ruptura de los acuerdos sobre Líbano demuestran que solo entienden el lenguaje de la fuerza”. En esa línea, Qalibaf subrayó que el régimen persa se reserva el derecho a responder con todos los medios a su alcance.
La amenaza iraní respondió a los bombardeos israelíes contra centros de mando de Hezbollah en el sur de Beirut, ordenados por el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz. Según la oficina del jefe de gobierno, estos ataques fueron una represalia por disparos previos de Hezbollah hacia territorio israelí. Más temprano, las fuerzas israelíes interceptaron dos cohetes lanzados desde el Líbano hacia el norte de Israel.

La situación diplomática permanece estancada. El mediador paquistaní Mohsen Naqvi entregó en Teherán una “carta especial” dirigida al líder supremo Mojtaba Khamenei, buscando reactivar negociaciones de paz luego de cien días de conflicto desde la ofensiva israelí y estadounidense contra posiciones iraníes iniciada el 28 de febrero.
En paralelo, el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) derribó dos drones iraníes en el estrecho de Ormuz, en una operación destinada a proteger el tráfico marítimo. El viernes, Centcom ya había interceptado otros cuatro vehículos aéreos no tripulados y atacado radares de vigilancia costera en Irán, lo que motivó una respuesta con misiles iraníes sobre instalaciones militares en Kuwait y Baréin.
Durante la jornada, Netanyahu sostuvo que “Hezbollah está en retirada” tras las operaciones israelíes en el sur del Líbano, donde, según cifras difundidas por el propio gobierno, las fuerzas de Israel eliminaron a 350 combatientes y consolidaron posiciones estratégicas. El primer ministro remarcó que Israel no permitirá ataques contra su territorio.
El presidente Donald Trump, por su parte, aseguró que las negociaciones con Irán “están muy cerca” de un acuerdo, aunque persisten diferencias sobre el futuro del conflicto en Líbano, el descongelamiento de activos iraníes y el control del estrecho de Ormuz.
Además, aseguró que él y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, estaban en sintonía al cumplirse cien días del inicio de la guerra contra Irán, pese a mantener discrepancias sobre la ofensiva militar de Israel en el Líbano.
El presidente norteamericano sostuvo que se llevaba «muy bien» con Netanyahu y que ambos habían sido «grandes camaradas“, aunque diferían “en un par de cosas”. Reconoció que le gustaría ver un «ataque más quirúrgico» contra Hezbollah, al ser consultado sobre si sus diferencias con el premier israelí se vinculaban con los bombardeos sobre territorio libanés.
Las autoridades de Israel mantienen vigente el protocolo de alerta máxima en las zonas potencialmente amenazadas, mientras que la población continúa pendiente de nuevas instrucciones del Comando del Frente Interno. En ese sentido, las autoridades anunciaron la suspensión de clases este lunes en todo el país: “Tras evaluar la situación (…) las actividades educativas no podrán desarrollarse”, indicó un comunicado conjunto del ministerio de Educación y del Comando del Frente interior.