El dirigente del Transporte Pesado Internacional, Marcelo Cruz señaló que los conductores son amedrentados con dinamita y armas. El sector reclama intervención inmediata del Gobierno y medidas de seguridad.
Fuente: Red Uno
El dirigente del Transporte Pesado Internacional, Marcelo Cruz, denunció que los conductores que operan en rutas bloqueadas desde hace más de 40 días están siendo amenazados con armas y dinamita por grupos radicales, especialmente en puntos estratégicos como Conani, Tambo Quemado y Patacamaya.
“Muchos conductores están en situación de secuestro y amedrentamiento. Han sido obligados a permanecer en los bloqueos sin comida, agua ni atención médica, y algunos presentan enfermedades como neumonía, hipertensión o diabetes”, señaló Cruz durante la entrevista.
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Restringen paso
Cientos de transportistas enfrentan restricciones severas en su trabajo, ya que los bloqueadores impiden el paso de camiones, buses y colectivos, afectando la distribución de alimentos, combustible y otros productos esenciales. Según Cruz, incluso se registraron explosiones de cachorros de dinamita para intimidar a los conductores y disuadir cualquier intento de desbloqueo.
“Esto no es protesta social; es un accionar delictivo. Algunos grupos antes sociales ahora operan como organizaciones terroristas, utilizando armas y dinamita para controlar las rutas y financiar sus movilizaciones”, advirtió Cruz.
Piden liberación de rutas
El dirigente exigió al Gobierno Nacional y al Ministerio Público que actúen de manera inmediata para proteger la vida de los transportistas, investigar a los responsables y garantizar la libertad de tránsito en rutas estratégicas. Además, solicitó que la comunidad internacional sea informada y colaboré en la lucha contra este tipo de delitos transnacionales.
“No podemos permitir que los responsables sigan libremente transitando y afectando la seguridad y economía de los bolivianos. El Estado debe tomar medidas contundentes”, concluyó Marcelo Cruz.
La situación de los transportistas refleja el impacto grave de los bloqueos prolongados sobre la economía, la seguridad y el bienestar de quienes dependen de la movilidad terrestre para subsistir, generando un llamado urgente a la acción del Estado.
