Baja la tensión en La Paz, pero los alimentos aún son escasos


Con negocios cerrados, un escaso transporte público y con el precio elevado de los insumos, ayer se vivió la primera jornada sin violencia. Reina la incertidumbre en la ciudad sede de gobierno de Bolivia.

Baja la tensión en La Paz, pero  los alimentos aún son escasos

Las encomiendas con carne de res y de pollo, además de verdudas, llegan desde Santa Cruz y Cochabamba a La Paz por vía aérea. Foto: Alcaldía

 



Fuente: El Deber

Por Yolanda Mamani Cayo

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La Paz parece despertar de una larga pesadilla luego de cumplirse 43 días de conflicto. Tras varias jornadas con marchas, gasificaciones y detonación de dinamitas, además de las recurrentes amenazas de radicalización de las protestas, ayer bajó el nivel de tensión. Fue el primer día sin violencia desde que la crisis comenzó esclalar hasta la asfixia casi total de la ciudad sede de gobierno.

Sin embargo, la ciudadanía intenta retomar sus actividades cotidianas todavía con recelo, en medio del lento restablecimiento del transporte público, el abastecimiento de combustibles y la llegada paulatina de alimentos a los mercados, donde los precios de varios productos de la canasta familiar continúan elevados.

Tanto en la ciudad de La Paz como en El Alto ayer no hubo marchas, concentraciones ni mitines de los sectores movilizados. Además, algunos puntos de bloqueo en El Alto fueron levantados, aunque otros se mantienen, como los instalados en la ruta hacia Copacabana y en Senkata. Por ello, los viajes al interior del país continúan suspendidos desde hace más de 37 días.

Pese a la aparente calma, los paceños están lejos de despedirse del escenario de conflicto. Persisten los pedidos al Gobierno para que actúe con firmeza y adopte una solución definitiva que ponga fin a la incertidumbre que golpea a la capital paceña y a su área metropolitana.

Desde la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz “Túpac Katari” surgieron ayer las primeras señales de una posible evaluación interna sobre la continuidad o la suspensión de las medidas de presión, que se radicalizaron para pedir el acortamiento del mandato constitucional del presidente Rodrigo Paz Pereira.

“Somos orgánicos, vamos a bajar a las bases. Vamos a consultar cómo está el ánimo dentro de nuestras organizaciones, porque también son sectores que están golpeados, haciendo un sacrificio”, señaló el dirigente de la COB, Mario Argollo.

Aseguró que el efecto de los bloqueos ya se siente en varios estamentos vulnerables y, aunque defendió la medida, dijo que al ser asalariado, su sector —el de la minería estatal— no tendría mucho problema en resolver los problemas únicamente alineados con los trabajadores del Estado.

La COB y la federación de campesinos Túpac Katari firmaron “un acuerdo de unidad” el 5 de mayo. Del pacto participaron varios otros sindicatos alineados con el evismo.    El objetivo: exigir la renuncia de Paz.

Ayer, las federaciones de campesinos Túpac Katari y Bartolina Sisa de la provincia Los Andes convocaron a sus organizaciones a un cabildo para analizar la coyuntura actual. El encuentro se realizará en la población de Pucarani, aunque la convocatoria no anticipa una eventual suspensión de los bloqueos que cercaron las ciudades, hay varias voces que demandan que termine la protesta.

En paralelo, la Iglesia católica y la Defensoría del Pueblo emitieron un comunicado conjunto para convocar a los actores de la sociedad civil a un “Pacto social por la paz y la reconciliación”, con el objetivo de encontrar una salida a la crisis.

“Hemos convocado de manera urgente a representantes provinciales y municipales a un pacto social por la paz y la reconciliación. Tenemos la esperanza de encontrar alternativas para frenar la alta tensión y conflictividad que afectan a Bolivia, especialmente en las ciudades de La Paz, El Alto”, señala el documento.