Diputado larista admite que existe cansancio entre los bloqueadores y demandan evaluar un cuarto intermedio


“La gente ya está cansada, de verdad. Quiere moverse, quiere llevar sus productos y tener una vida más tranquila. Creo que es momento de concertar y dar un poco de seguridad a la población”, afirmó Daniel Fernández, diputado del PDC del ala que responde al vicepresidente Lara

imagen aleatoria
El conflicto cumple 50 días mientras crecen las voces que piden retomar la normalidad. Foto: ANF

 

Fuente: ANF / La Paz



 

Tras 50 días de bloqueos y movilizaciones en distintas regiones del país, comienzan a surgir señales de desgaste y descontento entre las propias bases campesinas que sostienen las medidas de presión, mientras dirigentes políticos y sociales plantean la necesidad de evaluar una pausa en el conflicto.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

El diputado Daniel Fernández, del PDC del ala “larista”, reconoció que existe malestar tanto en la dirigencia campesina como en la población afectada por los bloqueos y consideró que es momento de analizar un cuarto intermedio.

“La gente ya está cansada, de verdad. Quiere moverse, quiere llevar sus productos y tener una vida más tranquila. Creo que es momento de concertar y dar un poco de seguridad a la población”, afirmó el legislador.

Fernández sostuvo que la continuidad de los bloqueos no sólo afecta a la ciudadanía, sino también a los municipios, que requieren ejecutar proyectos, garantizar servicios básicos y avanzar en obras de desarrollo. En ese sentido, advirtió que la paralización prolongada podría provocar incluso la pérdida de recursos destinados a las regiones.

Las señales de desgaste también se hicieron evidentes durante un cabildo realizado por campesinos de la provincia Ingavi, donde varias intervenciones cuestionaron públicamente a los dirigentes que impulsan los bloqueos.

Una de las participantes reprochó a los ejecutivos sindicales por la falta de coordinación y por no acompañar a las bases en los puntos de bloqueo, asegurando que muchos movilizados permanecieron durante días y noches en las carreteras mientras los dirigentes permanecían alejados de las medidas de presión.

Otros participantes denunciaron la ausencia de instructivos claros y criticaron la falta de organización de las dirigencias, señalando que las bases asumieron los mayores costos del conflicto sin recibir el respaldo esperado.

El diputado Alejandro Reyes de Unidad, también consideró que existe agotamiento entre los propios sectores movilizados y sostuvo que el conflicto se encuentra en una etapa decisiva. Según afirmó, la prolongación de las medidas de presión está generando un creciente rechazo debido a sus efectos sobre la economía y la vida cotidiana de la población.

“Ya no podemos seguir prolongándolo más, ya no podemos darle más aire a quienes han estado extorsionando al país, a quienes se han servido prácticamente del bolsillo de los más pobres y los han utilizado como escalera”, manifestó Reyes.

Mientras tanto, el país cumple 50 días de conflictos con sectores productivos, transportistas y ciudadanos reportando dificultades para trasladarse, comercializar productos y desarrollar sus actividades normales. En ese contexto, las voces que piden una pausa, una evaluación de resultados y la búsqueda de nuevas alternativas para canalizar las demandas comienzan a ganar fuerza incluso dentro de las organizaciones que impulsan las movilizaciones.