Un equipo periodístico se trasladó hasta el punto de conflicto constató que la carretera permanece cerrada y que no existe presencia de efectivos policiales ni militares en el lugar.
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Un equipo periodístico de EL DEBER que se trasladó hasta el punto de conflicto constató que la carretera permanece cerrada y que no existe presencia de efectivos policiales ni militares en el lugar, pese a los anuncios de una eventual intervención para restablecer la transitabilidad.
Según el reporte recogido en la zona, los bloqueadores realizaron una reunión interna durante la mañana y existe expectativa por los resultados de las conversaciones que podrían desarrollarse con la autoridad departamental en las próximas horas.
Mientras tanto, decenas de camiones permanecen detenidos en los accesos a San Julián, a la espera de una definición sobre el conflicto. Los periodistas también verificaron que no se habilitaron cuartos intermedios para el paso de vehículos y que el corte de la vía continúa siendo total.
Uno de los cambios observados respecto a jornadas anteriores es la disminución de personas en los puntos de bloqueo. De acuerdo con el reporte realizado en el lugar, la afluencia de movilizados es considerablemente menor que la registrada durante la última semana.
La reducción coincide con la realización de reuniones internas entre sectores de la denominada Franja Norte, donde se analiza la continuidad de las medidas de presión tras la declaratoria del Estado de Excepción y los llamados al diálogo impulsados por distintas autoridades.
Pese a ello, la protesta se mantiene activa y la carretera sigue interrumpida.
Sin presencia de fuerzas del orden
Durante el recorrido realizado por la ruta hacia San Julián, incluyendo sectores como Los Troncos, el equipo periodístico no encontró operativos policiales ni despliegues militares vinculados a una intervención.
La única novedad constatada en la zona fue el restablecimiento del cobro de peaje en Los Troncos, servicio que había sido afectado por el prolongado conflicto.
La ausencia de fuerzas del orden ocurre mientras el Gobierno mantiene vigente el estado de excepción y las autoridades nacionales reiteran que los bloqueos están prohibidos bajo la nueva normativa.
Horas antes, el gobernador Juan Pablo Velasco anunció su disposición a trasladarse a San Julián para encabezar una negociación directa con los sectores movilizados y evitar una intervención policial y militar.
La autoridad informó que mantiene contactos con dirigentes de la región y aseguró que la prioridad es lograr el desbloqueo mediante acuerdos pacíficos.
La iniciativa surge en un contexto de creciente presión para restablecer la circulación en una de las rutas más importantes del norte cruceño, estratégica para el transporte de pasajeros, alimentos, combustibles y productos agrícolas.
