Los sectores productivos delinean un plan de reactivación económica que incluye alivios financieros y un Bono Familia para dinamizar la demanda interna. También exigen medidas estructurales, como leyes de libre transitabilidad y de inversiones.
El diagnóstico común entre industriales, microempresarios, transportistas y operadores logísticos, es que el país entró en una fase de agotamiento económico y social que ya impacta en el empleo, la inversión y el consumo.
“Es tiempo de reactivarnos, de ver cómo vamos a superar estos 51 días de bloqueo”, expresó el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, quien recordó que el sector ya presentó un “Plan de Reactivación Económica y Empleo”.
Uno de los puntos de mayor coincidencia entre los sectores fue la necesidad de inyectar liquidez a empresas y unidades productivas que agotaron su capital de trabajo durante los bloqueos.
La propuesta industrial plantea diferir por 90 días el pago del IVA, IT, RC-IVA e IUE, correspondientes a mayo y junio, además de establecer periodos de gracia para créditos productivos.
El asesor de la CNI, Hugo Siles, sostuvo que el objetivo es evitar que la falta de liquidez profundice la desaceleración económica. En esa línea, propuso un fondo de recuperación y reconstrucción económica financiado con apoyo de organismos multilaterales, acompañado por créditos productivos por más de Bs 13.000 millones y un Bono Familia de Bs 1.000 destinado a 3,5 millones de personas para reactivar la demanda interna.
El presidente de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), Edwin Fernández, advirtió que miles de productores quedaron con mercadería inmovilizada, contratos incumplidos y dificultades para reponer capital.
“Nos han puesto en una hecatombe. Los microempresarios han perdido mercadería que no se va a poder recuperar hasta la próxima temporada. ¿Con qué capital vamos a reactivarnos?”, cuestionó Fernández.
El dirigente señaló que el sector pide un congelamiento de créditos por al menos seis meses, y la reactivación de créditos blandos con tasas mínimas con el Banco de Desarrollo Productivo (BDP), además de una política diferenciada de aranceles para la importación de insumos destinados a la manufactura.
A ello se suma la demanda de fortalecer la lucha contra el contrabando y la competencia desleal, una preocupación recurrente en el sector manufacturero.
El sector del transporte también se planteó la necesidad de refinanciar deudas, reprogramar créditos y otorgar facilidades tributarias. El representante de la Cámara Departamental del Transporte de La Paz (Cadetran), Álvaro Ayllón, señaló que los más de 50 días de paralización consumieron los ahorros operativos del sector.
El dirigente expresó que es necesario la apertura de un fondo de recuperación de capital operativo y la necesidad de garantizar el abastecimiento de combustibles para reactivar la cadena logística.
Ayllón indicó que por el momento enfrentan multas por sobreestadías de los contenedores con las navieras y que gestionan una condonación junto al Ministerio de Obras Públicas.
Más allá de las medidas de emergencia, varios sectores coincidieron en que la recuperación requerirá reglas claras para estimular nuevas inversiones.
La propuesta industrial incorpora la aprobación de una ley de inversiones orientada a brindar estabilidad tributaria, seguridad jurídica, facilidades aduaneras, simplificación de trámites y mecanismos que incentiven la inversión privada nacional e internacional.
La agenda también incluye una ley de libre transitabilidad, una demanda reiterada por representantes del aparato productivo.
Desde el comercio exterior, Silvia Quevedo, gerente general de AG Logistics SRL y cofundadora de Amecómex Bolivia, sostuvo: “El Gobierno tiene que dar certeza y garantía de que no permitirá un solo bloqueo más. Esta manera de protestar es contraria a activar una economía”, afirmó.
La recuperación económica también pasa por normalizar los flujos de comercio exterior. Quevedo destacó la necesidad de impulsar procesos aduaneros más ágiles y apoyados en tecnología.
El expresidente de la Asociación Boliviana de Turismo Receptivo (Abatur), Giovanni Villanueva, enfatizó en que la recuperación para el sector dependerá de reconstruir la imagen del país y garantizar condiciones de seguridad y movilidad, pero además de agilizar la política de cielos abiertos.