
Fuente: DW
Las familias de seis jóvenes asesinados en Venezuela demandaron al expresidente venezolano Nicolás Maduro en un tribunal de Estados Unidos, acusándolo de ordenar ejecuciones extrajudiciales y torturas a manos de agentes de las Fuerzas de Acciones Especiales de Venezuela (FAES), como parte de un patrón más amplio de violencia estatal. Así se conoció este miércoles (01.07.2026).
Seis personas, protegidas por seudónimos, afirmaron que entre 2017 y 2021, las FAES, bajo el mando de Maduro, ejecutaron a los hijos de cuatro de los demandantes y a los hermanos de otra. Además, todos los demandantes alegan haber sido víctimas de torturas, y tres de ellas ejercen una acción específica por este delito, según detalla la demanda presentada el Tribunal del Distrito Este de Nueva York, ubicado en Brooklyn.
La demanda, de 44 páginas, indica que las víctimas son parte de las miles de personas asesinadas bajo el mando de Maduro por unidades entre las que se incluyen las FAES, que se disolvieron en 2021 tras denuncias de abusos, incluso por parte de Naciones Unidas. El depuesto mandatario venezolano está en una cárcel de Nueva York a la espera de juicio por cargos penales de narcotráfico.
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Los demandantes exigen una compensación económica de Maduro.
Instrumento de represión
La demanda civil describe cómo los agentes llegaron a los barrios de las víctimas de madrugada, vestidos completamente de negro y con el rostro cubierto, y separaron a los hombres de sus familias antes de dispararles. Luego, los funcionarios fabricaron relatos según los cuales las víctimas se habían «resistido a la autoridad». Una de las demandantes relató que su hijo murió ahogado por su propia sangre tras ser golpeado brutalmente y tiroteado por agentes de las FAES.
«Maduro utilizó a las FAES como instrumento político y mecanismo de control social para reprimir violentamente la disidencia, aterrorizar a los barrios de bajos ingresos y eliminar a la oposición política», afirma la demanda, que sostiene que el Poder Judicial venezolano, sesgado, ha impedido que se rindan cuentas por los asesinatos. Todos los testimonios acusan a las FAES de alterar la escena del crimen y en algún caso revelan que la fiscalía confesó tener orden de no investigar a este cuerpo.
DZC (EFE, AFP)
