Cochabamba. La Unidad de Bomberos descartó la explosión del tanque de GNV y halló los restos de un turril derretido dentro del vehículo calcinado.
Fuente: Red Uno
Milen Saavedra
Tras la alarma inicial provocada por el voraz incendio de un vehículo la tarde de este miércoles, los peritajes en la estación de servicio privada «Refinería» (avenida Siglo XX, zona sur) han dado un giro investigativo radical. Las autoridades policiales ya no solo apuntan a una falla técnica, sino a una presunta actividad ilícita, agravada por la fuga del conductor del motorizado.
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Un turril derretido y un chofer prófugo: las claves del caso
El siniestro comenzó cerca de las 17:30 en pleno proceso de carguío. Aunque inicialmente se temía lo peor, el director departamental de Bomberos, Marcos Barbeito, aclaró que el tanque de Gas Natural Vehicular (GNV) no estalló y fue neutralizado a tiempo. Sin embargo, el fuego se alimentó rápidamente por otro factor.
Los equipos de emergencia descubrieron que en el interior del vehículo — usualmente destinado al transporte interprovincial— se transportaban elementos plásticos y un turril que quedó completamente derretido. La principal hipótesis de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) es que dicho contenedor almacenaba gasolina de forma irregular, la cual se esparció hasta las aceras vecinas.
«Se tiene conocimiento que ese turril o elementos plásticos fueron retirados del interior. Con relación al conductor, tenemos conocimiento que el mismo se dio a la fuga», informó Barbeito.
Daños materiales y personal del surtidor bajo la lupa
Afortunadamente, el reporte oficial confirma que no se registraron daños personales ni heridos. No obstante, las pérdidas materiales son de consideración. El vehículo Noah terminó completamente calcinado (aunque sus llantas traseras quedaron infladas). El generador de energía eléctrica del surtidor sufrió quemaduras severas, pero la rápida acción con Polvo Químico Seco (PQS) evitó que estallara. Las fachadas de viviendas y negocios colindantes quedaron visiblemente marcadas por el denso humo negro.
El surtidor se encuentra actualmente precintado y fuera de servicio. La Felcc ha tomado la custodia del lugar para determinar la situación jurídica del operario de la estación que realizaba el carguío, evaluando si incumplió los protocolos de seguridad al permitir el llenado de combustible en recipientes no autorizados.
Un segundo incendio aislado a pocas cuadras
Casi de forma simultánea, la Unidad de Bomberos tuvo que atender una segunda emergencia a solo cuatro calles del surtidor. Un vehículo tipo taxi, de color plomo, comenzó a arder en la vía pública inmediatamente después de salir de la misma estación de servicio.
El coronel Barbeito llamó a la calma de la población y aclaró de manera enfática que se trató de una coincidencia: «Es un hecho aislado, un incendio vehicular fortuito que no tiene ninguna relación con el primer caso». El incidente, controlado rápidamente por los efectivos que se encontraban en el perímetro, se debió presumiblemente a un cortocircuito en el cableado del motor y solo dejó daños menores.
Al cierre de esta emisión, el tráfico en la avenida Siglo XX permanece cortado y desviado por efectivos policiales mientras concluyen las tareas de limpieza química y los peritajes técnicos.
