Fueron compañeros en el Barça más triunfal de la historia y el delantero francés compara su actuación ante Egipto con un guion de Hollywood y recuerda una anécdota en el Barcelona que explica por qué, cuando Messi se siente desafiado, alcanza un nivel prácticamente imposible

Leo Messi (39 años) volvió a escribir otro capítulo inolvidable en su extraordinaria carrera. Es más que una leyenda. El capitán de Argentina lideró la espectacular remontada frente a Egipto en los octavos de final del Mundial 2026, donde la Albiceleste levantó un 2-0 en contra con tres goles en el tramo final para sellar su clasificación a los cuartos de final.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La exhibición del astro argentino dejó sin palabras a Thierry Henry, quien compartió vestuario con Messi durante su etapa (2007-2010) en el FC Barcelona. El francés, ahora analista televisivo, aseguró que lo vivido sobre el césped parecía sacado de una película.
«Estamos en territorio de Hollywood y lo que hizo Messi parece el guion de una película que nadie creería posible», explicó Henry, haciendo referencia al penalti fallado por el argentino en la primera parte y a la manera en la que terminó liderando la reacción de su selección cuando el partido parecía perdido.
A esa reflexión se sumó Zlatan Ibrahimović, también analista junto a Henry, que elevó aún más la comparación. Para el sueco, la historia de Messi ya no es una película, sino una serie interminable. «Siempre aparece un episodio nuevo», comentó, antes de que Henry rematara con una frase que resumió su admiración: «Este chico escribe la historia con los pies, no con un bolígrafo».
El ex internacional francés también destacó el componente emocional del encuentro. Ver a Messi emocionado tras la clasificación le recordó que, pese a su dimensión futbolística, también siente la presión como cualquier otro jugador.
«Primero nos recuerda que es humano porque falla un penalti, pero después vuelve a demostrar que no lo es», explicó Henry, maravillado por la capacidad del argentino para sobreponerse a la adversidad y asumir el protagonismo cuando su equipo más lo necesita.
Para explicar ese carácter competitivo, el francés recordó una escena vivida durante un entrenamiento en el Barcelona. Según relató, Messi protestó una acción que el cuerpo técnico no señaló como falta. Tras recibir la indicación de dejar de quejarse, cambió por completo su actitud.
«Con Leo pasa una cosa: no hay que despertar a la bestia. Le mirabas a los ojos y hacía clic. Cogía el balón y empezaba a marcar una y otra vez. Robaba la pelota, volvía a marcar y repetía la secuencia varias veces. Al terminar solo dijo: ‘La próxima vez pita falta’. En ese momento entendías que era imposible frenarlo», recordó Henry.

