Una pequeña peta de río albina nace en Manuripi y vuelve a maravillar a la amazonia boliviana


Su caparazón de tonos claros y la escasa pigmentación de su piel revelaron que se trataba de un ejemplar albino, un fenómeno que rara vez ocurre en la naturaleza.

La pequeña peta de río albina, un raro fenómeno de la naturaleza, nació este año en la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi, en Pando. / Foto: Sernap

 

Fuente: ABI



En la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi, en el departamento de Pando, una pequeña peta de río llegó al mundo con una apariencia que desafía lo habitual. Su caparazón de tonos claros y la escasa pigmentación de su piel revelaron que se trataba de un ejemplar albino, un fenómeno que rara vez ocurre en la naturaleza.

El Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) dio a conocer el hallazgo el 13 de junio y destacó que se trata de una peta de río (podocnemis unifilis), cuya presencia constituye un registro de especial valor para los esfuerzos de conservación que se desarrollan en esta área protegida.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Según la institución, durante 2024 solo se reportaron tres casos similares y en 2025 no se registró ninguno. Ese panorama refuerza la importancia del monitoreo y del manejo de quelonios que realizan los guardaparques de Manuripi.

Dos petas de río albinas nacidas en 2024 en Manuripi, un antecedente del nuevo registro reportado este año. | Foto: RAI Bolivia.

La noticia revive otro episodio que sorprendió a los conservacionistas. En mayo de este año se difundió el nacimiento de dos petas de río albinas ocurrido en 2024 dentro del Programa de Repoblamiento de la Peta de Río, también en Manuripi, un hecho que confirmó la extraordinaria rareza de esta condición genética.

A propósito de ese hallazgo, Huascar Sevillanos, de la organización Shimanu, explicó que el albinismo disminuye la pigmentación natural de estos reptiles y les otorga una apariencia muy distinta a la del resto de su especie.

“Son más transparentes y más rojitas porque se observa la irrigación sanguínea. Esa condición hace que disminuya el pigmento de ellas”, afirmó.

El especialista señaló que las petas de río suelen presentar tonalidades verdes y amarillas. En los ejemplares albinos, el pigmento verde desaparece y predominan los colores blancos y amarillos, una característica que los convierte en una verdadera rareza biológica.

Las petas de río suelen presentar una coloración entre verde y amarillo, a diferencia de los ejemplares albinos. | Foto: Sernap.

La singularidad de esta pequeña tortuga va más allá de su aspecto. El Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia 2025 mantiene a podocnemis unifilis en la categoría vulnerable, clasificación que conserva desde 1996.

La publicación advierte que las tortugas se encuentran entre los grupos de vertebrados más amenazados del planeta. En Bolivia, 15 de las 16 especies nativas enfrentan algún nivel de riesgo debido a la pérdida de hábitat, el cambio climático, el consumo humano y el tráfico ilegal de carne, huevos y ejemplares vivos.

La diferencia de coloración entre una peta de río albina y ejemplares de apariencia habitual evidencia la rareza de esta condición genética. | Foto: RAI Bolivia.

La peta de río habita ríos, lagunas y zonas inundables de la cuenca amazónica. Está presente en Beni, Cochabamba, La Paz, Pando y Santa Cruz. Las hembras alcanzan hasta 50 centímetros de longitud y depositan, en promedio, 29 huevos durante la temporada seca.

Cada cría que emerge de la arena representa una nueva oportunidad para la supervivencia de la especie. Cuando una de ellas nace albina, el acontecimiento trasciende la curiosidad científica: recuerda la extraordinaria diversidad que aún resguarda la amazonia boliviana y la necesidad de protegerla antes de que estas historias se vuelvan cada vez más difíciles de contar.