Debido al descenso de temperaturas y el incremento de resfríos, el Ministerio de Salud y Deportes exhorta a padres, madres y tutores a mantenerse alertas para evitar complicaciones que afectan principalmente a niños menores de cinco años.
Fuente: MSD/UCOM
Un resfrío común o una gripe leve son infecciones causadas generalmente por virus que atacan la vía respiratoria alta; es decir, la nariz y garganta. Los síntomas habituales son mocos, estornudos, tos leve y fiebre baja que cede fácilmente.
Sin embargo, el panorama cambia cuando las defensas del niño bajan o el cuadro no se cuida adecuadamente provocando que:
• La infección viaje desde la garganta hacia la vía respiratoria baja, llegando a los pulmones.
• Los alvéolos, que son pequeños saquitos de aire en los pulmones, se inflamen y se llenen de líquido o pus.
• Al llenarse de líquido, los pulmones ya no pueden absorber el oxígeno de forma normal y no le permite respirar, complicándose el cuadro clínico hacia una neumonía.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Es importante recordar que no se debe esperar a que el niño esté grave para buscar ayuda. Acude de manera inmediata al establecimiento de salud más cercano si un resfrío dura mucho tiempo y presenta las siguientes señales:
• El niño respira de forma acelerada, agitando el pecho más de lo normal incluso cuando está en reposo.
• Al intentar meter aire, la piel se hunde entre las costillas o debajo del pecho. Esta es una señal clara de que está haciendo un esfuerzo para respirar.
• Fiebre que supera los 38, 5°C y que no baja.
• El niño no tiene fuerza para lactar, rechaza la comida o vomita todo lo que ingiere.
• Se muestra demasiado adormecido, irritable, quejumbroso o le cuesta despertarse.
El Ministerio de Salud y Deportes recuerda que el sistema de salud dispone de vacunas gratuitas esenciales, en el esquema regular, para proteger a los niños y niñas. La neumonía se puede prevenir, actúe a tiempo y no automedique a los niños y niñas.
