Análisis dejan dudas sobre la supuesta mayor incautación de cocaína en madera boliviana en Brasil


Los análisis químicos preliminares realizados por la Policía Federal de Brasil no detectaron cocaína en los cargamentos de madera boliviana retenidos hace 20 días en Corumbá.

Madera boliviana permanece retenida en Corumbá, mientras las autoridades brasileñas esperan el resultado del peritaje definitivo. / CGNews

Fuente: El Deber

La supuesta mayor incautación de cocaína transportada en madera boliviana comenzó a perder sustento. A 20 días del operativo realizado en la ciudad brasileña de Corumbá, las pruebas químicas preliminares efectuadas por la Policía Federal dieron resultado negativo para la presencia de estupefacientes, según reveló el portal brasileño Campo Grande News. Sin embargo, la carga continúa retenida mientras se espera un informe pericial definitivo elaborado en Brasilia.



El operativo se desarrolló el 18 de junio, cuando ocho camiones procedentes de Bolivia fueron interceptados tras una alerta surgida de una investigación internacional. Las autoridades sospechaban que organizaciones criminales utilizaban madera impregnada con cocaína líquida para introducir droga en territorio brasileño. Cuatro vehículos quedaron retenidos en Corumbá y otros cuatro en Cáceres, estado de Mato Grosso.

De acuerdo con el abogado Leandro Lobo, representante de las empresas transportistas, los reactivos aplicados por la Policía Federal el mismo día de la intervención no detectaron cocaína en ninguna de las muestras analizadas. Incluso mostró al medio brasileño un documento policial en el que se señala expresamente que «los resultados de esos análisis fueron negativos para todas las muestras», aunque también aclara que la naturaleza sólida de la madera exige estudios de laboratorio más complejos.

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El 26 de junio, un perito de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia tomó nuevas muestras para un análisis especializado. Hasta la fecha, ese informe definitivo aún no ha sido divulgado, por lo que la investigación continúa abierta y sin una confirmación oficial sobre la existencia de droga.

La defensa sostiene que, hasta ahora, no existe materialidad del delito. Añade que durante la inspección un perro detector tampoco marcó la presencia de narcóticos en la carga, situación registrada en un video difundido por el abogado. «Lo único que queremos es que concluya el peritaje. Si existe droga, que se apliquen las medidas correspondientes. Pero hasta ahora todos los exámenes preliminares fueron negativos», afirmó.

El caso también ha provocado importantes pérdidas económicas. Cuatro conductores permanecen en Corumbá a la espera de la conclusión de la investigación y los camiones continúan acumulando gastos diarios de permanencia en el Puerto Seco, estimados en unos 600 reales por unidad, lo que ya representa cerca de 60.000 reales en costos, según la defensa.

Las sospechas surgieron a partir de información compartida entre autoridades de Bolivia y Estados Unidos sobre una modalidad de tráfico consistente en impregnar cocaína líquida en la madera para luego recuperarla mediante procesos químicos en el país de destino. Precisamente por tratarse de un método poco convencional, la confirmación depende de análisis científicos más complejos que los utilizados en decomisos habituales.

Mientras tanto, la retención de los cargamentos ya repercute en el sector forestal boliviano. La Cámara Forestal Boliviana informó que las exportaciones de madera cayeron más del 60% desde junio debido al endurecimiento de los controles y a la demora en la liberación de las cargas. Además, alrededor de 60 contenedores permanecen retenidos en el puerto chileno de Arica, afectando el flujo normal de las exportaciones del sector.