
Cortes de carne de cerdo. Foto: Archivo
El sector porcino boliviano avanza en la apertura de nuevos mercados internacionales con la expectativa de concretar sus primeras exportaciones de carne porcina, luego de que el país alcanzara un nuevo escenario sanitario con el reconocimiento de libre de peste porcina por parte de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
El gerente general de la Asociación Departamental de Porcicultores (Adepor), Henry Chávez, informó que el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) trabaja en la elaboración y homologación de protocolos sanitarios con distintos países, siendo Perú el mercado con mayores posibilidades de concretarse en el corto plazo.
“Estamos trabajando de manera intensa con el país más cercano que tenemos, Perú, pero también hemos tenido acercamientos con otros mercados como República Dominicana y Chile”, explicó Chávez, al destacar que la apertura comercial dependerá del cumplimiento de los requisitos sanitarios exigidos por cada destino.
El ejecutivo señaló que el sector tiene capacidad para iniciar con exportaciones aproximadas de 1.000 toneladas mensuales de carne porcina, un volumen inicial que permitirá posicionar gradualmente al producto boliviano en los mercados internacionales.
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“Sabemos que es poco todavía, pero así se comienza”, afirmó Chávez, al señalar que el objetivo es ampliar progresivamente la participación del país en el comercio exterior de productos cárnicos.
Carne porcina
La apertura de mercados es resultado de un proceso de varios años de trabajo enfocado en fortalecer la sanidad animal y lograr la certificación internacional. Según Adepor, el reconocimiento sanitario otorgado por la OMSA representa una oportunidad estratégica. Para que Bolivia pueda competir en nuevos mercados, aunque mantener ese estatus será uno de los principales desafíos del sector.
Chávez explicó que los productores están reforzando las medidas de bioseguridad en sus granjas. Eso debido a que la habilitación para exportar requiere garantizar la continuidad de las condiciones sanitarias del país. En ese marco, el sector trabaja en el cumplimiento de los protocolos internacionales y de las exigencias específicas de los países compradores.
Desde una perspectiva económica, la apertura de mercados externos representa una oportunidad para diversificar la producción agropecuaria boliviana, generar mayores ingresos para la cadena porcina. Así como fortalecer la competitividad de un sector que en los últimos años incrementó sus niveles de tecnificación.
El gerente general de Adepor destacó que las granjas nacionales cuentan con procesos altamente tecnificados. Además, mencionó que los productores continúan invirtiendo en tecnología, infraestructura y eficiencia productiva para responder a las exigencias del comercio internacional.
Con la mirada puesta en los primeros envíos, el sector porcino boliviano busca transformar el avance sanitario en una nueva etapa de crecimiento. Orientada a la exportación y a una mayor integración de Bolivia en los mercados regionales.
