Con ocasión de la cumbre de la Coalición de Voluntarios este lunes en París y en vísperas del tradicional desfile del 14 de julio por los Campos Elíseos, el presidente Macron pronunció un solemne discurso en el que defendió la autonomía militar de Europa y reiteró el apoyo del bloque a Ucrania en su guerra contra Rusia.

En la antesala del Día Nacional de Francia, el presidente Emmanuel Macron ha aprovechado una de las citas más simbólicas del calendario militar del país para reforzar su mensaje sobre la seguridad europea. El mandatario francés reunió este lunes en París a 37 líderes de la coalición de voluntarios, incluyendo Volodymyr Zelensky, para lanzar un mensaje de unión y apoyo a Ucrania.
Francia quiere proyectar una imagen de cohesión europea en un momento marcado por la guerra en Ucrania, en un día con una gran simbología. Por primera vez, cerca de 500 militares pertenecientes a las fuerzas internacionales marcharán junto al ejército francés por los Campos Elíseos, en lo que será una escenificación de fuerza y unión europea en un contexto alta tensión geopolítica.
Durante su tradicional discurso ante las Fuerzas Armadas, Macron defendió que Europa atraviesa un momento decisivo para consolidarse como un actor estratégico. «Europa se está convirtiendo en una potencia», afirmó antes de reivindicar que el continente sigue comprometido con la paz, la libertad y el respeto al derecho internacional, aunque advirtió de que también debe estar preparado para defender esos principios, incluso si ello exige sacrificios. El jefe del Estado recordó además el coste humano asumido por los soldados franceses, tanto los fallecidos como quienes han sufrido secuelas físicas y psicológicas en el cumplimiento de su deber.
Esta cumbre, que dará inicio el lunes por la tarde, persigue tres objetivos principales: reforzar el apoyo a Ucrania mediante el suministro de capacidades de defensa antiaérea frente a los ataques rusos, aumentar la presión sobre Moscú impulsando un nuevo paquete de sanciones de la Unión Europea y trasladar una imagen de unidad política y militar entre los aliados de Kiev.
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La coalición de voluntarios nació como un grupo de naciones fuera de la OTAN que coordinan su apoyo voluntario a Ucrania, con el objetivo de garantizar la seguridad y la paz en Europa.
Francia acelera el aumento del gasto militar
El fortalecimiento de la defensa europea constituye una de las prioridades de Emmanuel Macron, y así lo dejó claro en 2017, cuando su gobierno anunció un incremento del presupuesto militar. Desde entonces, la inversión destinada a este ámbito se ha duplicado, y reciente la Asamblea Nacional aprobó una modificación de la ley de programación militar, que contempla elevar en 36.000 millones de euros la dotación inicialmente prevista de 400.000 millones para el periodo comprendido entre 2024 y 2030.
«El compromiso se ha cumplido, los hechos lo demuestran y la historia juzgará», defensió el mandatario, al tiempo que reiteró la necesidad de que Francia y Europa refuercen su autonomía estratégica mediante capacidades propias de decisión, intervención y credibilidad militar.
París también pretende aprovechar la reunión para recomponer el entendimiento con Alemania después del revés sufrido por el proyecto industrial conjunto de defensa, rechazado recientemente por Berlín.
Macron rechaza el repliegue nacional
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, el presidente francés ha defendido la necesidad de fortalecer una industria europea de defensa capaz de reducir la dependencia exterior. Sin embargo, uno de sus principales proyectos, el Sistema Aéreo de Combate del Futuro (SCAF), impulsado junto a Alemania, terminó encallando tras años de negociaciones.
Pese a ese fracaso, Macron insistió en que Europa no debe abandonar la cooperación militar. «Lamento profundamente el fracaso del SCAF, pero sería un error detenernos ahí», señaló. En ese contexto, reivindicó el patriotismo, pero advirtió contra el auge del nacionalismo, al considerar que una estrategia basada únicamente en que cada país aumente por separado sus capacidades militares constituye un planteamiento «absurdo» en un momento en el que Europa está acelerando su rearme.
