El Banco Central incrementó su presencia en el mercado.Ya vendió pesos por US$ 7.000 millones en el año. Quieren que los exportadores vendan divisas y administrar la suba del dólar.

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central de Argentina, Santiago Bausili. EFE/ Lenin Nolly.
La estrategia oficial parece haber rendido sus frutos en julio. Después de subir más de un 5% en junio, el dólar se mostró en calma en las últimas dos semanas y la cotización minorista tuvo este lunes un leve retroceso de 5 pesos a $ 1.505.
Con todo, detrás de las señales de estabilidad, las autoridades tuvieron que volcar pesos por más de US$ 1.000 millones en contratos cortos de futuro y la venta de títulos en el mercado secundario para contener las presiones cambiarias.
En otras palabras, el Banco Central no solo siguió utilizando su poder de fuego, sino que lo incrementó en los últimos días. De esa manera, profundizó el giro en la política cambiaria en julio, un mes donde suele reducirse la oferta de divisas y aumentar la demanda de billete verde.
Según PPI, la venta oficial de bonos ajustados al tipo de cambio (dollar linked) creció desde US$ 4.997 millones a fines de junio a US$ 5.367 millones este lunes (7,4%) y la posición corta vendida en dólar futuro pasó de US$ 650 millones a US$ 1.692 millones en igual período (160%). En total, son más de US$ 7.000 millones en el año lo que se gastó con estos instrumentos para contener el dólar.
La preocupación de fondo es reducir la volatilidad cambiaria, ampliar la oferta de divisas y mantener a raya las expectativas de devaluación en un contexto donde el mercado sigue viendo un dólar mayorista más arriba en $ 1.493 en julio y $ 1.520 en agosto, por arriba de los $ 1.482 actuales.
«Lo que buscan con la intervención es administrar la presión cambiaria, tratar de mitigar un salto brusco del tipo de cambio, lo mismo hacen con las compras de reservas por debajo del promedio», dijo Pedro Siaba Serrate, economista jefe de estrategia de PPI.
El Gobierno anunció la semana pasada su plan financiero para cubrir los pagos de deuda en 2027 con el objetivo de reducir la incertidumbre. Y asegura tener un «colchón» de liquidez para afrontar presiones cambiarias ante el temor del mercado que haya una dolarización como la del año pasado.
En ese marco, el viceministro de Economía, José Luis Daza, destacó la estabilidad del peso, dijo que se redujeron las expectativas de depreciación para los próximos 12 meses y minimizó la posibilidad de una corrida durante las elecciones del 2027.
«Los desequilibrios macro son los que generan crisis, fiscal, externo, bancario. Una elección puede ser un gatillo, pero si no hay desequilibrios, si no está la pólvora, no va a ir a ninguna parte«, afirmó en la TV Pública.
Detrás del optimismo oficial, los analistas coinciden en observar una «presencia activa» del Banco Central en el mercado de bonos, con ventas significativas en lo que va de julio.
«El objetivo es contener la demanda de cobertura cambiaria sin intervenir directamente en el mercado spot, moderando las expectativas de devaluación y evitando presiones alcistas sobre el tipo de cambio en un contexto de elevada demanda estacional», dijo Gustavo Araujo, jefe de research de Criteria.
La otra herramienta para suavizar las presiones fue reducir las compras de reservas por debajo del promedio de US$ 48 millones, aunque este lunes volvió a sorprender con la adquisición de US$ 280 millones.
El mercado también puso la lupa en la mayor intervención oficial con la venta de dólar futuro. El total de contratos activos a principio de mes era de 3.500.000 y hoy llegó a casi 4.000.000, con un aumento solo este lunes de 100.000. Aún así, el BCRA utilizó por ahora el 10% de su poder de fuego en futuros.
«Respecto de mayo viene bastante mas fuerte la intervención, la posición vendida en futuros era prácticamente cero, pero ahora empezó a crecer, quieren mantener el tipo de cambio debajo de $ 1.500 y que los exportadores vendan en mercado de cambios así el Banco Central puede comprar reservas», dijo un operador.
Las cerealeras liquidaron US$ 3.000 millones en junio, un aumento del 12% respecto de mayo. Sin embargo, el saldo acumulado fue de US$ 13.351 millones en el primer semestre, un 13% menos que en igual período de 2025. Si bien la liquidación en julio se incrementó en los últimos días, la comercialización de soja viene demorada a la espera de una mayor suba del dólar.
La contracara de la intervención oficial es la suba de las tasas de corto plazo a un rango del 23/34%. Para ofrecer cobertura cambiaria, el BCRA absorbe pesos, reduciendo la liquidez de pesos en el mercado. La expectativa ahora es que el Tesoro libere pesos en la licitación de este miércoles, como lo hizo la última vez.
«En conjunto, la estrategia apunta a reducir la volatilidad cambiaria, sostener el atractivo de las colocaciones en pesos y evitar que una mayor demanda de cobertura se traslade al mercado de contado«, dijo Araujo.
