La gobernadora de Tarija, María René Soruco, informó que los ingresos del departamento por renta hidrocarburífera cayeron un 92% entre 2014 y 2026, lo cual obliga a replantear el modelo de desarrollo regional y acelerar la diversificación de la economía hacia lo que denominó como la “era del talento”.

Fuente: https://www.erbol.com.bo
La autoridad señaló que la disminución de los recursos provenientes del gas evidencia la necesidad de cambiar la matriz productiva y dejar atrás la dependencia de los hidrocarburos.
«Hemos pasado de la era del gas, donde la riqueza estaba debajo de la tierra, a la era del talento», sostuvo en entrevista con La Tarde en Directo de ERBOL.
Soruco explicó que Tarija busca fortalecer sectores como el turismo, la producción agrícola y la cadena de uvas, vinos y singanis, además de promover nuevos mercados para la producción regional.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
«Tarija tiene mucho potencial turístico. Tenemos la cadena de uvas, vinos y singanis, miel y mucha producción agrícola. Nuestra tarea es impulsar todo ese talento productivo», afirmó.
La gobernadora indicó que la reducción de las regalías hidrocarburíferas obligó a una «reingeniería» dentro de la administración departamental, en un contexto marcado también por obligaciones financieras y deudas heredadas.
Según precisó, el departamento mantiene una dependencia superior al 80% de los ingresos vinculados a los hidrocarburos y debe afrontar pagos de deuda, entre ellos 17 millones de bolivianos al Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), además de procesos judiciales heredados por más de 200 millones de bolivianos.
En ese contexto, sostuvo que el departamento necesita nuevas fuentes de crecimiento económico y destacó la importancia de concluir el corredor bioceánico para mejorar la conexión con mercados nacionales e internacionales.
Participará en reunión con el Gobierno
Soruco confirmó que participará en la reunión convocada por el Gobierno para el 5 de agosto en Sucre, donde se prevé abordar la propuesta de distribución de recursos denominada «50-50», aunque señaló que hasta el momento no conoce el contenido específico del planteamiento oficial.
«Vamos a estar presentes en todos los escenarios donde tengamos que debatir», manifestó.
No obstante, sostuvo que el debate debe ir más allá de la propuesta gubernamental y centrarse en un pacto fiscal integral que redefina la distribución de recursos entre el nivel central y las entidades territoriales autónomas.
La gobernadora afirmó que, pese a más de dos décadas de implementación del modelo autonómico, persiste una estructura centralista que limita la capacidad financiera de las gobernaciones.
En ese sentido, cuestionó que las gobernaciones no reciban recursos por coparticipación tributaria, mientras que el nivel central concentra la mayor parte de la recaudación.
Asimismo, planteó un «alivio fiscal» que permita eliminar obligaciones financieras que, según afirmó, corresponden al Gobierno central pero continúan siendo cubiertas por las gobernaciones.
Entre los ejemplos mencionó el pago del bono de vacunación para trabajadores de salud, que representa 9,7 millones de bolivianos este año para Tarija, así como aportes destinados a la exploración hidrocarburífera establecidos por la Ley 767.
Soruco también pidió revisar el financiamiento de competencias departamentales y municipales para fortalecer la autonomía financiera de las regiones y permitir que puedan ejercer plenamente las atribuciones establecidas por la Constitución.
