Los gobernadores de los nueve departamentos del país y el primer mandatario junto a su gabinete, se reunirán en Sucre el próximo 5 de agosto
Fuente: GOBCOM
La reforma del sistema de autonomías en Bolivia a través de la política del “50-50”, es decir, la distribución equitativa de los recursos entre el nivel central y los gobiernos subnacionales va más allá de esa redistribución, se descentralizará no solo recursos, “también responsabilidades y atribuciones”, explicó este viernes el presidente de Estado, Rodrigo Paz Pereira.
“Esto no es un problema de recursos, es un tema de fondo, es transformar la estructura de un Estado que se ha trancado”, dijo el presidente.
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Esta semana los gobernadores de La Paz, Santa Cruz, Beni, Chuquisaca, Oruro y Tarija, además de un representante de Pando, acordaron cinco demandas al Gobierno central, una de ellas es que se aplique gradualmente el modelo de coparticipación 50-50 y la transferencia de competencias, esto dentro del proceso de reforma a la Ley de Autonomías.
Los gobernadores de los nueve departamentos del país y el primer mandatario junto a su gabinete, se reunirán en Sucre el próximo 5 de agosto para intercambiar criterios sobre cómo será esa reforma a partir de las cinco propuestas que presenten las regiones, pero también de la que planteará el Órgano Ejecutivo.
Acabar unidos contra el Estado tranca
El presidente, al explicar su concepción del “Estado tranca”, indicó que éste se encuentra en los niveles central, departamental y municipal. Entonces, las transformaciones estatales deben generarse en todos esos ámbitos, “desde abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo”.
“Es parte de un ejercicio que hay que hacer entre todas las autoridades electas. Entonces tenemos que cambiar un Estado, y todo lo que signifique cambiarlo para ser más eficientes en los recursos, en salud, educación, infraestructuras, lo que requieren las regiones. Creo que estamos apuntando a transformar el país y sumar a las gobernaciones, a las alcaldías para hacer las transformaciones”, remarcó Paz.
Reiterando también un análisis que hizo con anterioridad, el primer mandatario sostuvo que no hay gobernación o municipio que no esté financieramente quebrado por ser parte del “Estado tranca”, por lo que no tendría ningún sentido transferirles a esas entidades regionales y municipales, unas instituciones también “deficitarias o que no sean útiles para su desarrollo”.
“Lo que se requiere es generar la nueva institucionalidad de aplicación eficiente en las necesidades de la gente. Eso es el fondo, nada más”, enfatizó el presidente, al precisar que en cambio hay que distribuir atribuciones para que puedan crecer y estimular sus potencialidades.
En esa visión del nuevo Estado de construir el nivel central, las gobernaciones y las alcaldías, se debe ser más eficiente en la atención en salud, educación, infraestructuras y otras necesidades del país, añadió la primera autoridad.
