Aunque Bolivia sigue esperando el informe oficial sobre las reservas probadas de gas, actores ligados al área de hidrocarburos ya anticiparon que estas se sitúan por debajo de los 3 trillones de pies cúbicos (TCF).

Fuente: Correo del Sur
Raykha Flores Cossío/CORREO DEL SUR
Aunque Bolivia sigue esperando el informe oficial sobre las reservas probadas de gas, actores ligados al área de hidrocarburos ya anticiparon que estas se sitúan por debajo de los 3 trillones de pies cúbicos (TCF). En teoría, esa cantidad de energético podría alcanzar incluso para una década, pero expertos señalan que los campos en declive no permitirán una recuperación total y ratifican que el país tendrá que empezar a importar gas entre 2028 y 2030.
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La primera certificación data de 2009. En 2017 se informó del mayor nivel de reservas probadas de gas en Bolivia: 10,7 TCF. Si el informe por conocer da cuenta de menos de 3 TCF, la reducción será mayor al 70%.
A principios de mes, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, calificó el mencionado informe como “muy, muy preocupante” e incluso advirtió de riesgo para el mercado interno.
Según periodistas que siguieron sus declaraciones, adelantó que las reservas probadas de gas estaban por debajo de los 3 TCF.
Esta semana CORREO DEL SUR conoció que el nivel de reservas probadas de gas se ubica muy por debajo de los 3 TCF.
Por su lado, la Fundación Milenio estimó en 2,13 TCF las reservas, cálculo que realizó descontando la producción registrada entre 2018 y 2023 a las reservas certificadas ajustadas. A partir de ello, también avisó que con el actual nivel de reservas y producción, Bolivia podría llegar a importar gas natural hacia el año 2030.
El miércoles, en Correo del Sur Radio, el analista en Hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, advirtió que “al paso que vamos, el 2028, el 2029, Bolivia va a tener que empezar a importar gas natural”.
El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos también ha coincidido en que dentro de tres años, el país deberá comenzar a comprar gas.
¿PARA QUÉ ALCANZA?
En un documento, Jubileo recuerda que, en promedio, solo entre el 60 y el 70 por ciento de las reservas probadas de gas son recuperables. Consultado al respecto, Velásquez dice que de ratificarse que las reservas no pasan de 3 TCF, alcanzan para siete años, tomando en cuenta el ritmo de consumo de Bolivia, pero remarca que debido a las condiciones técnicas y económicas actuales no se puede recuperar todo.
Apunta además que el dato cuestiona la veracidad de las certificaciones anteriores, que eran incompletas.
Por su parte, el experto chuquisaqueño Fernando Rodríguez dice que “siendo conservadores y sin maquillajes, las reservas probadas remanentes recuperables no pasan de 2 TCF”.
“Quiere decir que al ritmo actual de producción para mercado interno y exportación, empezaremos a importar los primeros volúmenes de gas natural a partir de 2029”, añade.
Rodríguez se apoya para su cálculo en el dato que dio YPFB en su última Rendición Pública de Cuentas: 3,7 TCF. La primera semana de este mes, Daroca anunció un informe actualizado que aún no se lo da a conocer.
Para graficar que es imposible recuperar todo el gas de los campos en declinación, Rodríguez pide pensar en una garrafa de GLP llena, que rinde más a diferencia de una a medio uso o con el energético casi terminándose, de la que es más difícil extraerlo.
En medio de este panorama, mientras se espera el informe de certificación de reservas, hay actores, como por ejemplo la Cámara Departamental de Industrias de La Paz, que ya se pronunciaron en contra de la demora. Solicitaron que se difunda ese reporte para definir las acciones pertinentes.
PARA SABER
¿Y el cumplimiento de la ley? El artículo 7 de la Ley 3740, de agosto de 2007, establece que las certificaciones de reservas de gas deben publicarse cada año, hasta el 31 de marzo. De haberse cumplido la norma durante los gobiernos del MAS, Bolivia debería haber conocido 19 certificaciones, pero solo hay cinco.
A medias. El Órgano Ejecutivo no publica informes completo desde 2017; las certificaciones de reservas a partir de ese año se limitaron solamente a conferencias de prensa, con datos generales, cuando antes se publicaba todo el informe que permitía conocer datos por campos, departamentos productores y otros.
En el sitio digital de YPFB están disponibles las certificaciones de reservas correspondientes a 2022 y 2023, una página cada una.
Punto de partida. Para la Fundación Jubileo, la certificación de reservas de 2009 debió ser el punto de partida para medir la efectividad de la política hidrocarburífera.
¿Qué son? Las reservas probadas son volúmenes de gas que ya se descubrieron, se perforaron y se pueden extraer de forma segura; las probables son las establecidas por estudios geológicos, pero requieren de ratificación; finalmente, las posibles están basadas en datos geológicos, sin estudios.
Fuente: Correo del Sur
