Forjado en Bolivia, preparado para el mundo: la historia del alférez que lleva en alto el nombre de la Armada Boliviana


Hace algunos años, un joven paceño ingresaba a la Escuela Naval Militar «EDUARDO AVAROA HIDALGO» con la ilusión de convertirse en Oficial Naval.


Fuente: Armada Boliviana

DGCS/BAM.-



Hoy, ese mismo Cadete representa a la Armada Boliviana en la Heroica Escuela Naval Militar de México, demostrando que la disciplina, la perseverancia y la excelencia académica abren puertas que trascienden fronteras. A sus 25 años, el Alférez CGON. Beymar David Escobar Mamani encarna una historia de esfuerzo y vocación de servicio, inspirada en los valores inculcados por su Madre y su hermana, quienes desde su infancia le enseñaron que la constancia y el sacrificio son el camino para alcanzar los mayores objetivos.

Su formación en la Escuela Naval Militar “EDUARDO AVAROA HIDALGO” de la Armada Boliviana marcó el inicio de una transformación personal y profesional. Convertirse en Cadete significó asumir una vida regida por la puntualidad, el honor, la disciplina, la honestidad y la camaradería. Portar por primera vez el uniforme naval fue para él un motivo de profundo orgullo, pero también el comienzo de una etapa de grandes exigencias físicas, académicas y emocionales que fortalecieron su carácter. Fue allí donde comprendió que el verdadero liderazgo nace de la capacidad de mantenerse firme aun en los momentos más difíciles, desarrollando la resiliencia, la templanza y el compromiso que distinguen a los futuros Oficiales de la Armada Boliviana.

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Gracias a su sobresaliente desempeño académico, preparación física y conducta ejemplar, fue seleccionado para realizar una beca de formación en la Heroica Escuela Naval Militar de la Armada de México, oportunidad que asumió con la responsabilidad de representar dignamente a Bolivia y a la Institución Naval. Durante su permanencia en México fortaleció sus conocimientos en Ingeniería de Sistemas Navales, mantenimiento técnico y operación de unidades navales, al mismo tiempo que conoció una de las instituciones marítimas más prestigiosas de la región.

Más allá de la formación profesional, la experiencia le permitió valorar la hermandad entre ambas naciones y comprender que el intercambio de conocimientos constituye un pilar fundamental para el fortalecimiento de las capacidades operativas de la Armada Boliviana.

Hoy, el Alférez Beymar Escobar tiene un objetivo claro; regresar a Bolivia para poner al servicio de la Institución todo el conocimiento adquirido, contribuyendo al fortalecimiento de la navegación en las hidrovías nacionales, la seguridad fluvial y la modernización de los procesos técnicos y operativos. Para él, vestir el uniforme de la Armada Boliviana representa el mayor símbolo de lealtad y compromiso con la soberanía nacional.

A los jóvenes que sueñan con seguir el mismo camino les deja un mensaje sencillo, pero contundente, “no existen atajos para alcanzar la excelencia; el estudio, la disciplina, la integridad y la perseverancia son las herramientas que permiten representar con orgullo a Bolivia dentro y fuera de sus fronteras”.

La historia del Alférez CGON. Beymar David Escobar Mamani refleja el compromiso permanente de la Armada Boliviana con la formación de profesionales altamente capacitados, capaces de representar al país en escenarios internacionales y retornar con nuevos conocimientos para contribuir al desarrollo institucional. Porque servir a la Patria también significa prepararse en el mundo para regresar y fortalecer a Bolivia.