Una empresa prevé iniciar operaciones en febrero de 2027 y otro proyecto de mayor escala comenzaría a operar entre finales de 2027 y 2028

El empresario Humberto Roca en un contacto vía zoom con este periódico. Foto: La Razón
El empresario Humberto Roca, expropietario de AeroSur, confirmó que avanza en un ambicioso plan para regresar al mercado aeronáutico boliviano con dos aerolíneas nuevas y generar hasta 1.500 empleos en el país.
Roca argumentó que una empresa prevé iniciar operaciones en febrero de 2027 y Neosur, un proyecto de mayor escala que comenzaría a operar entre finales de 2027 y 2028 con una flota inicial de 10 aeronaves Airbus A220.
En una entrevista con el programa streaming Piedra, Papel y Tinta de esta casa periodística, Roca explicó que el cronograma responde principalmente a los retrasos que enfrenta la industria aeronáutica mundial en la entrega de aviones nuevos.
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«Neosur es un proyecto muy grande, muy ambicioso. Queremos empezar con aviones completamente nuevos, diseñados específicamente para nuestra operación. Esos aviones recién estarán disponibles a finales de 2027, por eso Neosur solo es posible desde finales de ese año o durante 2028», afirmó.
Antes de Neosur
Mientras llegan las nuevas aeronaves, el empresario decidió lanzar una primera compañía —cuyo nombre aún se mantiene en reserva— para reforzar la oferta aérea nacional.
Según explicó, la empresa ya fue constituida y se encuentra en proceso de certificación ante la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
La aerolínea iniciaría operaciones con tres aviones, cubrirá inicialmente el eje troncal del país y abrirá cuatro rutas internacionales hacia destinos cercanos. El plan contempla ampliar la flota a seis o siete aeronaves antes de concluir 2027.
«A mediados de agosto podremos presentar todos los detalles. Inicialmente tendrá tres aviones, operará en el eje troncal y cuatro destinos internacionales», señaló.
Hub regional
Roca indicó que Neosur tendrá un modelo de negocio distinto y buscará posicionar a Bolivia como un centro de conexiones aéreas en Sudamérica.
Para ello eligió como base de operaciones a Santa Cruz, argumentando que sus condiciones operativas son superiores a las de otros aeropuertos del país.
«Neosur intenta ser la compañía boliviana que cree el hub aéreo de Bolivia, en este caso en Santa Cruz, porque tiene mejores condiciones de operación que otros aeropuertos.»
La primera aerolínea no desaparecerá cuando entre en funcionamiento Neosur. En cambio, cambiará su modelo de negocio para especializarse en transporte de carga, vuelos chárter, servicios para otras aerolíneas y exploración de nuevas rutas.
Aerolíneas
El empresario reveló que la negociación con Airbus se encuentra en su fase final y que la flota de Neosur estará compuesta por el modelo Airbus A220-300.
Explicó que eligieron esa aeronave por su eficiencia para operar tanto rutas nacionales como internacionales de mediano alcance.
«Ya tenemos elegido el avión y estamos en la etapa final de negociación con Airbus. Será el A220, que consideramos el avión ideal para las rutas internas de Bolivia y para vuelos internacionales que incluso pueden llegar hasta Miami.»
Roca añadió que el proyecto contempla incorporar 10 aeronaves nuevas, evitando operar con equipos usados, una práctica habitual en muchas aerolíneas de la región.
Empleos
El proyecto también prevé una importante generación de empleo.
La primera compañía comenzaría con aproximadamente 270 trabajadores, cifra que aumentaría hasta 400 o 500 empleados al cierre de su primer año de operaciones.
Neosur, por su parte, iniciaría actividades con unos 400 funcionarios y proyecta alcanzar cerca de 1.000 trabajadores hacia finales de 2028.
Entre ambas empresas, el grupo estima crear alrededor de 1.500 empleos directos.
Mercado
Aunque apuesta por ampliar la oferta aérea, Roca considera que el mercado boliviano solo puede sostener de manera eficiente dos aerolíneas de gran tamaño.
A su juicio, el principal obstáculo para el desarrollo del sector no es la demanda, sino las limitaciones estructurales del sistema aeronáutico.
Mencionó problemas regulatorios, controles tarifarios, deficiencias en la infraestructura aeroportuaria y la necesidad de modernizar varios aeropuertos del país.
«Bolivia es un mercado difícil. Mientras no cambie el sistema aeronáutico en cuanto a regulaciones e infraestructura, seguiremos viendo empresas que aparecen y desaparecen.»
Complementar a BoA, no competir
El empresario aseguró que la primera aerolínea buscará complementar la operación de Boliviana de Aviación (BoA) en lugar de competir directamente.
Su estrategia consiste en concentrarse inicialmente en las principales rutas nacionales e internacionales para permitir que la estatal destine una mayor cantidad de aeronaves a los destinos regionales donde existe menor conectividad.
Roca recordó que actualmente la industria enfrenta una escasez global de aeronaves y motores, lo que dificulta la expansión de las compañías aéreas.
El cronograma dependerá de que Airbus entregue los primeros aviones entre noviembre y diciembre de este año para completar el proceso de certificación.
No obstante, Roca aseguró que el proyecto comenzará operaciones durante 2027 incluso si se producen nuevos retrasos en las entregas.