Dólares, transporte y pagos atrasados elevan la presión en el mercado farmacéutico


El sector sostiene que el tipo de cambio flexible aún no se traduce en una mayor disponibilidad de divisas. La dependencia de las importaciones y el aumento de los costos logísticos mantienen en incertidumbre a laboratorios e importadores.

Dólares, transporte y pagos atrasados elevan la presión en el mercado farmacéutico

La mayor parte de los medicamentos es importada o depende de materias primas adquiridas en el exterior./Foto: ministerio de Salud

Fuente: El Deber



Por Erika Segales

 

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Acceder a dólares, importar materias primas, transportar medicamentos y cobrar los pagos del Estado ejercen una presión múltiple sobre el mercado farmacéutico. La industria advierte que estos factores elevan los costos operativos y de abastecimiento, lo que eleva el riesgo de un impacto en el precio final de medicamentos, equipos médicos, insumos y reactivos.

A pesar de la vigencia del tipo de cambio flexible desde el 29 de junio, el sector farmacéutico sostiene que aún no percibe una mayor disponibilidad de divisas en el sistema financiero; a ello se suma el ascenso constante del dólar que empezó con una cotización de Bs 9,73 y ahora está en Bs 11,37.

“Continuamos en un ambiente de incertidumbre ante un dólar que es variable día a día, eso perjudica en los presupuestos y pagos a proveedores de materias primas y servicios logísticos en el exterior. Aún enfrentamos dificultades en el acceso a la divisa porque dependemos de la disponibilidad que tiene la banca”, afirmó el gerente general de la Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol), Josip Lino.

Desde la Asociación Nacional de Representantes Importadores y Distribuidores de Fármacos (Asofar), la gerente general Carla Muñoz coincidió en que el acceso a dólares aún es un desafío. Aunque aclaró que existe una ligera mejora respecto a los meses más críticos de la escasez, sostuvo que el principal problema es el costo al que las empresas deben acceder a la divisa.

“La situación todavía no puede considerarse completamente normalizada. Las empresas continúan enfrentando limitaciones para acceder a dólares en las condiciones que requiere la operación regular del sector”, apuntó.

Muñoz señaló que aproximadamente el 65% de los medicamentos, equipos médicos, insumos y reactivos que utiliza el Sistema Nacional de Salud son importados.

El presidente del Colegio de Bioquímica y Farmacia de Santa Cruz, Yver Cordero, señaló que entre los medicamentos con mayor dependencia de las importaciones se encuentran los utilizados en tratamientos oncológicos, los destinados a pacientes renales y aquellos utilizados para enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes, entre otros.

“Todo tipo de medicamento es sensible a la variación del dólar, hasta los que se fabrican en Bolivia, porque la materia prima, los principios activos, igual se traen del exterior, y es con dólares”, enfatizó.

Cifabol estima que aproximadamente un tercio de los insumos que precisan para la fabricación de medicamentos depende de las importaciones.
Aunque el Gobierno redujo temporalmente de 5% a 0% el arancel para la importación de insumos farmacéuticos, Cifabol sostiene que el beneficio es insuficiente para compensar los sobrecostos que, por la combinación de factores logísticos, cambiarios y de transporte, ya superan el 100%.

“También hay una elevación de los servicios logísticos y de transporte al levantarse la subvención a los hidrocarburos. A eso debemos sumar los efectos de los 53 días de bloqueos que atravesó el país y que generaron rupturas en la cadena de suministros”, manifestó Lino.

Por su parte Cordero subrayó que la escasez de diésel está afectando la distribución nacional, ya que varios camiones que prestan servicio para el comercio exterior permanecen en las filas esperando el carguío.  “Está impactando lo que es la escasez de diésel, se tarda un poco más en cuanto a la entrega de stock de los medicamentos en la farmacia. No podemos decir que hay faltantes, pero sí hay un retardo en la entrega”, manifestó.

A este escenario adverso se suman las persistentes demoras en los pagos del Estado a los laboratorios.

Según Cifabol, la burocracia administrativa y los problemas presupuestarios limitan el capital operativo de las empresas y dificultan la compra de divisas, el pago a proveedores internacionales y la contratación de servicios.

“Es una situación compleja porque los pagos esperados se realizan en bolivianos y nuestra moneda se viene devaluando cada día, por lo cual la demora en los pagos tiene como agravante esta pérdida de poder adquisitivo”, enfatizó Lino.

El sector advierte sobre riesgo de que esa presión se traslade al costo final si la situación persiste. “Las dificultades logísticas, incluyendo las registradas en puertos y rutas de transporte, han incrementado los costos logísticos y otros gastos asociados a la importación, lo que repercute en el costo final de la operación”, expresó Muñoz.

Para los enfermos cualquier variación en el precio de los medicamentos representa un golpe para la economía familiar. “Cada mes hacemos un esfuerzo para cubrir el tratamiento. Ya han subido más del doble los precios de los medicamentos cuando no había dólares, y desde entonces no han bajado, ojalá no suframos con otra alza. Nuestros tratamientos son largos, es una preocupación”, comentó una paciente con cáncer.