El presidente del Tribunal Supremo de Justicia consideró creíble y preocupante la advertencia del comandante sobre los vínculos del narcotráfico con entidades estatales. Pidió acciones concretas y ofreció cooperación desde el sistema judicial.
El presidente del TSJ defendió su tesis doctoral en San Ignacio de Velasco. Foto: ED
Fuente: El Deber
El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rómer Saucedo, respaldó la advertencia del comandante general de la Policía, Mirko Sokol, quien admitió que organizaciones vinculadas con el narcotráfico lograron establecer conexiones dentro de la institución verde olivo y en otras entidades del Estado.
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Saucedo realizó estas declaraciones a EL DEBER en San Ignacio de Velasco, su tierra natal, después de defender su tesis doctoral ante un tribunal de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm).
“Es preocupante lo que dice el general Sokol y hay que creerle, además. Es nuestra obligación creerle porque es la máxima autoridad de la Policía Boliviana”, afirmó.
Saucedo consideró que el problema se presenta en diferentes niveles de las entidades públicas y demandó una respuesta firme del Estado.
“Lastimosamente, esto viene dándose ya a diversas escalas dentro de las instituciones públicas. Sin duda alguna, el narcotráfico, las mafias y los grupos delincuenciales han penetrado las instituciones”, sostuvo.
El titular del TSJ planteó fortalecer los controles no solamente en los aeropuertos, sino también en las fronteras y dentro de las propias instituciones. A su juicio, el Estado debe encarar una política “sumamente dura” frente a las organizaciones criminales y sus posibles redes de protección.
“No se puede permitir ningún hecho que traspase las instituciones. Toca ponerse duro, toca activar mecanismos y nosotros, como Justicia, vamos a estar acompañando lo que se requiera en el marco de la cooperación interinstitucional”, señaló.
“Han sobrepasado” a la Policía
Saucedo fue más allá y consideró que las afirmaciones de Sokol pueden ser una señal de que las estructuras criminales alcanzaron niveles que superaron los controles internos de la propia Policía.
“Si el comandante general está haciendo estas alertas, quiere decir que inclusive han sobrepasado la institución que él está dirigiendo. Hay que tomar las señales que correspondan y tomar acciones concretas”, manifestó.
Sokol reconoció este miércoles que el caso del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset abrió una brecha no solamente dentro de la Policía, sino también en otras instituciones del Estado.
“Son organizaciones criminales que han estado operando en nuestro país y que han generado vínculos con diferentes niveles dentro de nuestro Estado, y romper aquello es realmente complicado”, declaró el jefe policial en una entrevista con Unitel.
Sokol aseguró que las investigaciones deberán establecer si policías, civiles o funcionarios de otras instituciones colaboraron con la organización de Marset. También atribuyó los ataques y denuncias en su contra a los intereses afectados por las acciones contra la corrupción y el narcotráfico.
El caso de “Los Golden”
La advertencia del comandante se conoció en medio de la polémica provocada por la difusión de un audio en el que habla de un supuesto grupo de entre seis y ocho oficiales con grado de mayor, denominados “Los Golden”.
En la grabación, Sokol sostiene que estos oficiales habrían reunido cerca de $us 2 millones para promover el ascenso de un coronel y conseguir que asumiera la Comandancia General en su reemplazo. El Gobierno anunció una investigación para esclarecer el origen y el contenido del audio.
Posteriormente, el jefe policial confirmó la autenticidad de la conversación y afirmó que la grabación fue realizada sin su consentimiento. También reconoció que las investigaciones deberán identificar a las personas involucradas y determinar si existieron policías o funcionarios vinculados con organizaciones criminales.
La difusión del audio generó cuestionamientos del vicepresidente Edmand Lara, quien exigió a Sokol identificar a los oficiales mencionados, explicar desde cuándo conocía la presunta recaudación y aclarar por qué no presentó antes una denuncia formal.
