“Los cargos son pasajeros”: Exministro Medinaceli ratifica que permanecerá en Bolivia


Desde la detención domiciliaria, el profesional remarcó que colaborará en el esclarecimiento del caso de la gasolina desestabilizada.

Mauricio Medinaceli, exministro de Hidrocarburos. Foto: Archivo



Fuente: Correo del Sur

El exministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli ya cumple detención domiciliaria en La Paz y en las últimas horas compartió una publicación en sus redes sociales, agradeciendo las muestras de apoyo por su trayectoria profesional.

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“Esta experiencia también me ha dejado una enseñanza invaluable. Los cargos son pasajeros. Las circunstancias cambian. Pero la confianza, el respeto y el afecto que una persona construye a lo largo de su vida son un patrimonio que ninguna adversidad puede arrebatar”, escribió.

La exautoridad, investigada por el caso de la gasolina basura, estuvo aprehendida en celdas policiales de La Paz, que abandonó la noche del viernes tras pagar una fianza de Bs 100 mil.

Durante este tiempo, muchas voces destacaron su trayectoria, descartaron su culpabilidad y/o pidieron un debido proceso, solicitando que la justicia tratara con el mismo rasero a otras exautoridades que, desde el anterior gobierno, no responden por sus actos.

Medinaceli reiteró que colaborará en la investigación: “Como lo manifesté al recuperar mi libertad, permaneceré en Bolivia, ejerceré plenamente mi derecho a la defensa y colaboraré con las autoridades competentes para que los hechos sean esclarecidos. Confío en que la verdad prevalecerá y en que este proceso permitirá establecer los hechos con objetividad y conforme a la ley”.

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A quienes me acompañaron en estos días

Los últimos días han sido, sin duda, los más difíciles de mi vida.

En medio de esta experiencia tan dura para mi familia y para mí, he recibido cientos de mensajes, llamadas, publicaciones y expresiones de solidaridad que jamás imaginé. He intentado leer cada uno de ellos y confieso que muchos me emocionaron profundamente.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todas las personas que me tendieron una mano en estos momentos.

Gracias a toda mi familia, por su fortaleza, por su amor incondicional y por sostenerme cuando más lo necesitaba.

Gracias a mis amigos de toda la vida, a mis colegas, a mis estudiantes y exestudiantes, a quienes compartieron conmigo el trabajo en la universidad, en organismos internacionales, en el sector público y en el sector privado.

Gracias a periodistas, economistas, abogados, académicos, líderes de opinión, autoridades, exautoridades y ciudadanos que, desde distintas perspectivas y con diferentes visiones del país, expresaron públicamente su solidaridad o recordaron la importancia de principios fundamentales como el debido proceso, la presunción de inocencia, la dignidad humana y el derecho de toda persona a una justicia objetiva e imparcial.

Quiero agradecer de manera especial a quienes, incluso sin conocerme personalmente, decidieron expresar su confianza en mi trayectoria profesional y humana. Ese gesto tiene un significado muy profundo para mí y permanecerá conmigo para siempre.

Durante más de tres décadas he dedicado mi vida al estudio, la docencia, la investigación y el servicio público. He procurado actuar siempre con honestidad, independencia técnica y profundo compromiso con Bolivia. Esos principios no cambian frente a la adversidad; por el contrario, se fortalecen.

Como lo manifesté al recuperar mi libertad, permaneceré en Bolivia, ejerceré plenamente mi derecho a la defensa y colaboraré con las autoridades competentes para que los hechos sean esclarecidos. Confío en que la verdad prevalecerá y en que este proceso permitirá establecer los hechos con objetividad y conforme a la ley.

Esta experiencia también me ha dejado una enseñanza invaluable. Los cargos son pasajeros. Las circunstancias cambian. Pero la confianza, el respeto y el afecto que una persona construye a lo largo de su vida son un patrimonio que ninguna adversidad puede arrebatar.

A todas las personas que me escribieron, que oraron por mi familia, que hicieron una llamada, compartieron una publicación, expresaron una palabra de aliento o simplemente pensaron en nosotros durante estos días: gracias.

Nunca olvidaré este gesto de solidaridad.

Con profunda gratitud,

Mauricio Medinaceli