Inmobiliarios plantean medidas para amortiguar impacto del nuevo régimen cambiario


El sector inmobiliario argumentó que las modificaciones en el escenario cambiario genera nuevas presiones para miles de familias que financian la compra de terrenos y viviendas

La Cámara Boliviana de Desarrolladores Inmobiliarios (CBDI) propuso al Gobierno un paquete de medidas para facilitar la adaptación del sector al nuevo régimen cambiario.

Además, evitar que el incremento de costos comprometa el acceso de las familias a la vivienda, la continuidad de los proyectos y la inversión privada.



La propuesta se presentó el lunes durante una reunión con los ministros de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, y de Desarrollo Productivo, Oscar Mario Justiniano, además del viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, y el director nacional de Defensa al Consumidor, Walter Quiroz.

El sector inmobiliario argumentó que las modificaciones en el escenario cambiario genera nuevas presiones para miles de familias que financian la compra de terrenos y viviendas directamente con empresas desarrolladoras, así como para las compañías que ejecutan proyectos y enfrentan mayores costos de construcción y financiamiento.

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«La prioridad es construir soluciones que permitan a las familias continuar pagando sus cuotas y conservar el patrimonio que están formando, preservando al mismo tiempo la seguridad jurídica y la estabilidad que requiere el país para seguir desarrollándose», afirmó el director de la CBDI, Oscar Paz.

Medidas

La Cámara planteó establecer un período extraordinario de transición durante el cual las empresas desarrolladoras asumirían temporalmente parte del impacto del nuevo tipo de cambio mediante bonificaciones comerciales y otras medidas de apoyo para sus clientes.

El plan también contempla mantener mecanismos como reprogramaciones de pagos, ampliación de plazos, refinanciamientos y soluciones personalizadas, con el propósito de reducir el riesgo de incumplimiento de contratos por parte de los compradores.

Entre las principales iniciativas presentadas al Ejecutivo destacan: la creación de una línea especial de refinanciamiento para compradores a través del Banco Unión.

La ampliación del Fondo de Garantía para incluir la compra de terrenos destinados a vivienda.

El acceso a financiamiento de largo plazo para las empresas desarrolladoras.

La conformación de una mesa técnica entre el Gobierno, el sistema financiero y el sector privado para evaluar soluciones sostenibles.

La implementación de medidas tributarias temporales que compensen parte del costo que asumirán las empresas al apoyar a sus clientes durante la transición.

La CBDI remarcó que los contratos firmados bajo la normativa vigente mantienen plena validez jurídica, aunque considera necesario implementar mecanismos extraordinarios que faciliten su cumplimiento en el nuevo contexto económico.

Efecto multiplicador

El gremio recordó que el desarrollo inmobiliario formal es uno de los principales generadores de inversión y empleo en Bolivia, debido a que dinamiza más de 40 actividades económicas vinculadas a la construcción, la industria y los servicios, además de facilitar el acceso de miles de familias a una vivienda.

Oscar Paz aseguró que las empresas están dispuestas a absorber parte del impacto económico de la transición cambiaria, aunque advirtió que la magnitud del desafío requiere una respuesta coordinada entre el Estado, el sistema financiero y el sector privado.

«Las empresas desarrolladoras estamos dispuestas a asumir una parte importante del esfuerzo para acompañar a nuestros clientes durante esta etapa. Sin embargo, la magnitud del desafío hace indispensable el trabajo conjunto para proteger a las familias, preservar el empleo y garantizar la continuidad de los proyectos», sostuvo.

Tras el encuentro, la Cámara valoró la apertura del Ministerio de Economía para analizar las propuestas y expresó su intención de mantener una mesa de trabajo permanente que permita consensuar medidas orientadas a preservar la inversión, la seguridad jurídica y la estabilidad del mercado inmobiliario en el nuevo escenario cambiario.