Tras el discurso presidencial de este 6 de agosto, los analistas Óscar Ortiz y Armando Ortuño también mostraron coincidencias en torno a la claridad del horizonte que se proyecta para el país.
Fuente: Unitel
El discurso de Rodrigo Paz por el aniversario patrio trazó una hoja de ruta hacia el futuro del país, con anuncios de reformas, apertura internacional y cambios institucionales, pero dejó pendientes algunas respuestas sobre las preocupaciones más urgentes y las demandas cotidianas de la población, según la lectura de analistas Óscar Ortiz y Armando Ortuño.
Para Ortiz, el principal desafío del mandatario es convertir en hechos las propuestas que ha venido planteando desde el inicio de su gestión, resaltando que el discurso puso énfasis en los logros y esfuerzos del Gobierno, pero dedicó poco espacio a las inquietudes que hoy predominan entre la población
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“El presidente debió afrontar aquellos problemas que le están preocupando a la a la población, no solo mostrar los logros, los éxitos, los esfuerzos, los trabajos del gobierno, sino también reconocer, por ejemplo, cuando pidió disculpas, pedir disculpas por el tema de la gasolina”, sostuvo el analista en entrevista con UNITEL.
Además, Ortiz señaló que el presidente debió referirse con mayor profundidad a temas como el tipo de cambio y el ajuste del gasto público.
Por su parte, Ortuño consideró que el presidente logró transmitir que existe un horizonte para el país, pero observó que faltó explicar con mayor precisión cómo se alcanzarán esas metas y cuáles serán los pasos inmediatos de ese proceso.
”Creo que la gente está en este momento necesitada de escuchar los pasos concretos, las cosas que vienen inmediatamente. Necesitamos concretar ciertas cosas de estas grandes transformaciones y la gente necesita ciertas certidumbres también”, dijo Ortuño.
El analista también echó en falta un mensaje más directo sobre el esfuerzo que aún demandará la recuperación del país y, a su juicio, el mandatario debió profundizar la idea de que la reconstrucción requerirá tiempo, paciencia y sacrificios compartidos por distintos sectores.
”Le ha faltado un poco más de empatía, de empezarse a dirigir más directamente a la preocupación, a los miedos de la gente, a las cosas concretas donde estamos molestos y tratar de dar respuestas”, concluyó Ortuño.
