Barrio Lindo entre cenizas y desesperación: comerciantes lloran pérdidas y denuncian robos


Santa Cruz. Entre humo, agotamiento y lágrimas, cientos de familias buscan recuperar parte de su mercadería tras una jornada marcada por la destrucción y la desesperación.

 

Fuente: Red Uno



Ximena Rodriguez

El voraz incendio continúa activo en la Feria Barrio Lindo mientras la humareda persiste y los comerciantes intentan recuperar lo poco o nada que queda de su mercadería. Extenuados tras trabajar toda la madrugada y parte de la tarde, una vendedora expresó dolida que “lamentablemente estamos sacando lo que se puede rescatar, esto ya salió de toda forma”.

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Agotamiento, desprotección y denuncias de robos

De acuerdo a lo que reportan los comerciantes, en varios puntos del mercado no se observa presencia de policías ni de bomberos resguardando las pertenencias recuperadas, lo que ha facilitado hechos de delincuencia. Indignado por la desolación y el descontrol, una comerciante afectada reclamó que “¿cómo puede ser que hace dos años se quemó La Mutualista y ahora la Feria Barrio Lindo?, ¿dónde está la policía?, nos han robado”.

Decenas de personas yacen agotadas sobre las aceras tras horas ininterrumpidas de esfuerzo bajo el humo y el calor. Sin poder contener el llanto ante la catástrofe, otra de las afectadas lamentó que “no hay palabras ni explicaciones para decir lo que hemos tenido que pasar, hay gente que realmente no ha podido sacar nada”

 

Más de nueve horas de combate al fuego

Las brigadas de rescate continúan internadas en la estructura tratando de aplacar las llamas. Pese a las duras críticas por la falta de personal en los exteriores, las unidades voluntarias se mantienen en el frente del incendio. La impotencia se apoderó de las familias al recordar que siniestros similares destruyeron antes centros de abastecimiento emblemáticos como Los Pozos, La Ramada y La Mutualista.

Resiliencia y fe para volver a levantar los puestos

A pesar de la profunda tristeza y de ver desaparecer años de trabajo, los gremiales buscan la forma de apoyarse mutuamente para enfrentar el desastre. Afrontando la crisis con fortaleza espiritual, una de las comerciantes concluyó con firmeza que “no vamos a perder la fe, vamos a salir de esta”.