
Los sospechosos aprehendidos por la Policía Boliviana. Foto: ANF
El empresario y líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, cuestionó la posibilidad de que los presuntos autores del asesinato del subteniente de la Policía Yerson Salazar sean expulsados a Brasil y sostuvo que primero deben ser procesados y sancionados por los delitos cometidos en territorio boliviano.
A través de una publicación en redes sociales, Doria Medina reconoció el operativo ejecutado por las fuerzas de seguridad en San Matías, que permitió la captura de los sospechosos vinculados al crimen del oficial.
«El Estado boliviano actuó en San Matías y logró capturar a los asesinos del policía Yerson Salazar, que como se temían eran extranjeros y parte de una banda de narcos», señaló.
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Samuel Doria Medina
Sicarios
Sin embargo, el político consideró que ese resultado podría verse desvirtuado si el Gobierno opta por entregar rápidamente a los detenidos a las autoridades brasileñas.
«Este logro quedó empañado, sin embargo, por la debilidad del gobierno, que quiere desembarazarse rápidamente de los detenidos y enviarlos al Brasil (“por los problemas que ocasionan”) en lugar de hacerlos pagar por el asesinato de un oficial boliviano y otros crímenes sangrientos en nuestro territorio», afirmó.
Así reaccionó luego de que el Gobierno informara la identificación del presunto autor material del asesinato del subteniente Yerson Salazar, ocurrido en San Matías, y confirmara la captura de ciudadanos brasileños presuntamente vinculados a organizaciones criminales que operan en la frontera.
Crimen
Según las autoridades, los investigados integrarían estructuras ligadas al Comando Vermelho y al Primer Comando de la Capital (PCC), organizaciones que se disputan rutas del narcotráfico en esa región.
Doria Medina sostuvo que el caso evidencia las debilidades estructurales del sistema de seguridad y del régimen penitenciario boliviano.
«Esta es la triste realidad de nuestro sistema de seguridad, con cárceles y servidores públicos que son fáciles de vulnerar. Tenemos que cambiar esta situación y fortalecernos internamente, o los grupos criminales organizados seguirán prosperando en Bolivia», manifestó.
Subteniente
El asesinato del subteniente Salazar ocurrió durante la ola de violencia que sacudió San Matías y otras poblaciones fronterizas de Santa Cruz, hechos que el Gobierno atribuye a la disputa entre organizaciones criminales brasileñas por el control de corredores utilizados para el tráfico internacional de droga.
A raíz de estos hechos, el Ejecutivo reforzó la presencia policial y militar en la frontera e implementó el plan Fronteras Seguras para intensificar los operativos contra el crimen organizado.
