José Mariano Paz Chávez, alias ‘Piña’, es un capo narco vinculado a Sebastián Marset, Ahora, su nombre vuelve aparecer tras ser sindicado de los asesinatos en San Matías y haber sido abatido en Brasil

Fuente: El Deber
José Mariano Paz Chávez, alias ‘Piña’, terminó abatido en Brasil después de una fuga que comenzó tras la escalada de violencia registrada en la frontera de Bolivia con Brasil. Su muerte, junto a la de otros tres hombres, cierra la persecución iniciada después del asesinato de cinco personas en San Matías, entre ellos el teniente Yerson Salazar, pero también vuelve a poner bajo la lupa los antecedentes de uno de los nombres que ya había aparecido en investigaciones por narcotráfico, secuestro y sicariato en Bolivia.
‘Piña’ fue identificado por autoridades brasileñas como uno de los cuatro hombres que permanecieron prófugos durante siete días en una zona boscosa de São Gabriel do Oeste, en el estado de Mato Grosso do Sul. Según el reporte policial, el grupo había ingresado a Brasil después de huir en una avioneta que fue interceptada por cazas de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB).
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Los cuatro fueron localizados este viernes a orillas del río Coxim y murieron durante un enfrentamiento con agentes del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de la Policía Militar brasileña. Las autoridades brasileñas sostienen que estaban vinculados con la emboscada en la que murió un uniformado boliviano el pasado 31 de julio.
Entre los fallecidos estaba ‘Piña’, un hombre cuyo nombre ya figuraba en expedientes relacionados con algunos de los episodios más violentos del narcotráfico en Santa Cruz y Beni.
Piña’ fue señalado por ordenar el asesinato de Saucedo
Los primeros antecedentes conocidos de José Mariano Paz Chávez se remontan a 2017, cuando fue aprehendido y enviado a la cárcel de Palmasola por el secuestro y tortura del abogado Lorgio Saucedo.
De acuerdo con registros de la Fiscalía citados en investigaciones periodísticas, Saucedo habría permanecido retenido durante aproximadamente dos semanas por una supuesta deuda de 60.000 dólares relacionada con la venta de vehículos.
Durante el cautiverio, la víctima habría sufrido golpes y fracturas en una mano y un brazo. El caso terminó con ‘Piña’ en prisión preventiva, aunque no se conoció posteriormente una sentencia por ese hecho.
Años después, el nombre de José Mariano Paz Chávez volvió a aparecer en una investigación criminal, pero esta vez por el asesinato de Saucedo.
El 2 de septiembre de 2025, Lorgio Saucedo fue asesinado a tiros después de haber sido secuestrado. Su cuerpo fue encontrado posteriormente en instalaciones de un aeródromo de la comunidad Coloradillo, en el municipio cruceño de Warnes.
En la investigación por ese crimen, la Fiscalía señaló a José Mariano Paz Chávez como la persona que habría ordenado la ejecución.
Uno de los principales investigados, Yerko Junior Iriarte Montaño, fue señalado como autor material del asesinato. De acuerdo con una imputación fiscal citada por EL DEBER, Iriarte habría manifestado durante una entrevista policial que la ejecución fue realizada por orden de ‘Piña’, su jefe.
Sin embargo, la defensa de Iriarte negó que su cliente hubiera confesado el crimen y sostuvo que el video de la ejecución encontrado en su teléfono había llegado a través de un grupo de WhatsApp.
La investigación estableció además que Iriarte había mantenido contactos con personas que los investigadores relacionaban con estructuras del narcotráfico.
El hilo que lleva hasta Marset
Uno de los elementos que convirtió el caso Saucedo en una investigación de mayor alcance fueron los mensajes encontrados en el teléfono de Iriarte, señalado de ser el hombre de confianza de ‘Piña’.
Entre esas conversaciones apareció un contacto identificado como ‘Rey del Sur’, nombre con el que, según las investigaciones, era conocido el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
Los mensajes fueron interpretados por investigadores como un posible vínculo entre Iriarte, Marset y una estructura criminal dedicada al narcotráfico y al sicariato.
En una de las conversaciones, Iriarte pidió ayuda después de que la Policía ingresara al domicilio de su familia durante la búsqueda de Saucedo. El contacto identificado como ‘Rey del Sur’ respondió que ya estaban realizando gestiones.
Las investigaciones también relacionaron a Iriarte con Andrés Yasser ‘Coco’ Vásquez, señalado como un hombre vinculado a 12 asesinatos relacionados con disputas por territorio y rutas del narcotráfico.
Esos antecedentes llevaron a los investigadores a reconstruir una posible red en la que aparecían nombres asociados a Marset, sicarios y organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Un hombre ligado al negocio de las avionetas
Los antecedentes atribuidos a ‘Piña’ no se limitan al sicariato. Investigadores de la Policía y medios de Beni lo habían identificado como un presunto líder de una organización dedicada al tráfico de cocaína mediante avionetas, con operaciones vinculadas a Santa Ana de Yacuma.
Videos y registros investigados por las autoridades mostraban movimientos de aeronaves y personas cargando paquetes que se presumía contenían droga.
Ese antecedente adquiere especial relevancia tras su muerte en Brasil, debido a que el grupo que integraba fue interceptado precisamente después de abandonar Bolivia en una aeronave que ingresó clandestinamente al espacio aéreo brasileño.
La Fuerza Aérea Brasileña desplegó dos A-29 Super Tucano para interceptar la avioneta después de que no respondiera a las comunicaciones ni presentara un plan de vuelo. El piloto desobedeció las órdenes de aterrizaje y finalmente descendió en una zona rural de São Gabriel do Oeste.
Cuando las fuerzas brasileñas llegaron al lugar, los ocupantes habían escapado hacia el bosque.
Acusado de cinco asesinatos en San Matías
La muerte de ‘Piña’ en Brasil vuelve a conectar dos escenarios de violencia que, aunque separados geográficamente, aparecen vinculados por nombres, armas, avionetas y organizaciones criminales.
El último episodio ocurrió el 31 de julio, cuando un grupo armado emboscó a una patrulla de las fuerzas especiales bolivianas que realizaba operativos en San Matías por el ataque armado que dejó cuatro muertos un día antes. En el ataque murió el subteniente Yerson Salazar y otro uniformado resultó herido.
Después del crimen, las autoridades bolivianas desplegaron un amplio operativo en la zona fronteriza y comenzaron a seguir la pista de los responsables.
La investigación llevó hasta una aeronave que había cruzado hacia Brasil. Tras siete días de búsqueda, los cuatro fugitivos fueron localizados en una zona boscosa a orillas del río Coxim.
Según la Policía brasileña, los sospechosos habrían utilizado el terreno para mantenerse ocultos y sobrevivir durante los días de fuga. Finalmente, se produjo un intercambio de disparos con agentes del BOPE que terminó con los cuatro abatidos.
Para las autoridades bolivianas, la violencia registrada en San Matías está relacionada con la disputa por rutas y territorios utilizados por organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.
El Gobierno ha señalado como una de las hipótesis la pugna entre el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) por el control de rutas del narcotráfico. En ese escenario, el nombre de José Mariano Paz Chávez aparece nuevamente asociado a una estructura armada.
‘Piña’ murió en Brasil antes de responder ante la Justicia boliviana por los nuevos hechos que se le atribuían. Sin embargo, sus antecedentes dejan un rastro que atraviesa secuestros, narcotráfico, avionetas, sicariatos y contactos con personas vinculadas a la estructura de Marset.
Su muerte podría cerrar una de las líneas de investigación sobre los asesinatos de San Matías, pero también deja abiertas nuevas preguntas sobre la red criminal que permitió que un hombre con antecedentes por secuestro y señalado en una investigación por sicariato volviera a aparecer en el centro de una nueva ola de violencia fronteriza.
Fuente: El Deber


