La estatal plantea una reorganización de su modelo de gestión para mejorar su sostenibilidad financiera, diversificar servicios y poner sus plantas industriales a disposición de los productores bolivianos
Por Rodolfo Aliaga

Atención en la agencia de la zona de Miraflores, en La Paz. Foto: Emapa
Fuente: La Razón
La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) busca cambiar el modelo con el que operó en los últimos años y dar un giro empresarial para pasar de una empresa que representaba un gasto para el Estado a una entidad con capacidad de generar recursos.
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A través de sus canales oficiales, la estatal señaló que la subvención y el esquema anterior de funcionamiento habían generado una situación deficitaria, con recursos públicos destinados a sostener sus operaciones. La nueva administración plantea modificar ese escenario mediante un enfoque empresarial orientado a la eficiencia y la sostenibilidad financiera.
El gerente general de Emapa, Sergio Siles, explicó que la reorganización apunta también a ampliar los servicios que ofrece la empresa estatal al sector productivo.
“Nos vamos a convertir en una empresa eficiente que diversifica servicios en favor del sector productivo”, afirmó.
Siles remarcó que uno de los cambios será aprovechar la capacidad instalada de la estatal para apoyar directamente a los productores. “Las plantas industriales de EMAPA van a estar a disposición de los productores bolivianos”, sostuvo.
Giro empresarial
El planteamiento de la administración de Emapa parte de una premisa: reducir la dependencia de recursos públicos y avanzar hacia un modelo que permita a la empresa generar ingresos.
Según la propia estatal, el anterior esquema tenía afectación por la subvención, que implicaba un costo para el Estado y limitaba la disponibilidad de recursos para otras áreas, como salud o educación.
Con la reorganización, Emapa pretende que sus operaciones tengan una lógica empresarial, sin dejar de lado su principal función dentro de la política de seguridad alimentaria.
El objetivo, de acuerdo con la empresa, es que la estatal pueda ser un aportante al Estado, en lugar de representar una carga financiera.
Plantas
Uno de los componentes centrales de la nueva estrategia será el uso de las plantas industriales de Emapa. La administración plantea que los productores aprovecgen estas instalaciones, para ampliar la oferta de servicios y generar nuevas fuentes de ingresos.
El cambio supone que Emapa no se limite a sus funciones tradicionales de apoyo a la producción y abastecimiento, sino que avance hacia una diversificación de servicios para el sector productivo.
La apuesta será combinar esa transformación empresarial con el mandato de garantizar la seguridad alimentaria. En un contexto en el que el Estado busca reducir el costo de sus empresas públicas y mejorar su eficiencia.
El desafío para la nueva gestión será demostrar que este cambio de modelo puede traducirse en resultados concretos: menores costos, mayor eficiencia, nuevos ingresos. Así como una menor dependencia de recursos públicos, sin afectar el papel de Emapa en la seguridad alimentaria del país.
Fuente: La Razón
