El bolsín se creó en 1985, en medio de una de las peores crisis económicas de Bolivia, marcada por la hiperinflación y la pérdida de valor de la moneda nacional
Por Rodolfo Aliaga

Un casa de cambios en La Paz ofrece la compraventa de monedas extranjeras. Foto: APG
Fuente: La Razón
El Banco Central de Bolivia (BCB) confirmó el cierre del esquema tradicional del bolsín cambiario, un mecanismo que durante décadas fue la principal herramienta para la venta de dólares y la determinación del tipo de cambio oficial en el país, y que ahora dará paso a un modelo de mayor flexibilidad cambiaria con intervenciones limitadas ante movimientos bruscos del mercado.
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El bolsín se creó en 1985, en medio de una de las peores crisis económicas de Bolivia, marcada por la hiperinflación y la pérdida de valor de la moneda nacional. A través de este sistema, el Banco Central subastaba diariamente dólares a entidades financieras y empresas, estableciendo un precio base y permitiendo que la oferta y demanda definieran la cotización final.
Con el paso de los años, el mecanismo evolucionó hacia un esquema de tipo de cambio administrado conocido como crawling peg, que consistía en ajustes graduales de la moneda para preservar la competitividad de la economía. Durante casi dos décadas, el sistema contribuyó a mantener una relativa estabilidad cambiaria y a controlar las presiones inflacionarias.
Sin embargo, la política cambiaria cambió progresivamente hacia una etapa de apreciación y posterior congelamiento del tipo de cambio, reduciendo el uso activo del bolsín como instrumento de intervención.
Bolsín cambiario
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, señaló que la eliminación del mecanismo representa un cambio estructural en la política económica, al pasar de un modelo donde el Estado intervenía directamente en la fijación del precio del dólar hacia uno donde el mercado tendrá un papel central.
“Hemos ordenado el sistema cambiario con un salto significativo: pasar de un régimen de intervención hacia un régimen donde es el mercado el que determina los precios”, afirmó.
Según Espinoza, en el esquema anterior el valor del dólar dependía de decisiones tomadas por funcionarios públicos, mientras que el nuevo sistema busca que la cotización responda a las condiciones del mercado.
El ministro explicó que la estabilidad cambiaria bajo este nuevo modelo no implica mantener un tipo de cambio fijo, sino generar condiciones de previsibilidad para empresas e inversionistas. En ese sentido, remarcó que uno de los principales desafíos del país será incrementar la generación de divisas mediante mayores exportaciones, inversión y fortalecimiento del aparato productivo.
El nuevo escenario cambiario abre una etapa en la que la disponibilidad de dólares y la capacidad de la economía para generar ingresos externos serán factores determinantes para la evolución del tipo de cambio en Bolivia.
Fuente: La Razón

