La meta supone frenar la expansión de la liquidez respecto a los niveles registrados en 2025. En cinco años la base monetaria creció en más del 80%. El ente emisor también retiró más de Bs 10.000 millones del mercado durante el primer semestre.
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“Hay un compromiso del Banco Central de que la cantidad de dinero no va a crecer si no está acorde a sus fundamentos. A fin de año, la liquidez, la Base Monetaria, el dinero que crea dinero secundario, no van a superar los Bs 134.000 millones y con eso se estaría empezando a corregir los desequilibrios macroeconómicos”, explicó el asesor principal de Política Económica del BCB, Rubén Aguilar.
Por su parte el presidente del BCB, David Espinoza, señaló que en el marco de la nueva política monetaria se dejó de usar al dólar como referencia para controlar la inflación. “Con este nuevo régimen el ancla que tenemos, el ancla nominal ya no es el dólar, el ancla nominal es la Base Monetaria. Vamos a controlar la cantidad de dinero que está en circulación”, afirmó el 30 de julio.
Los expertos coinciden en que el cambio es histórico, pero advierten que el freno monetario tendrá efectos en el ritmo de la economía y el acceso al crédito. En el marco de la nueva política monetaria el ente emisor también retiró más de Bs 10.000 millones del mercado durante el primer semestre, subió el encaje bancario del 3% al 7,5%.
“Este es un cambio histórico del régimen monetario. Durante más de 20 años el dólar fue el mecanismo para contener la inflación, ahora con el régimen cambiario flexible el Banco Central no va a utilizar el tipo de cambio como su principal herramienta, sino que va a controlar (la inflación) directamente a través de la cantidad de dinero que circula en la economía”, destacó el economista Rubén Arias.
Sin embargo, el especialista considera que con la política restrictiva la consecuencia inmediata es que será más difícil que familias y empresas accedan a financiamiento, lo que a su vez impactará en el consumo y la inversión.
En la misma línea, el economista Germán Molina, señala que el cambio del ancla nominal tiene el propósito de “precautelar el poder adquisitivo de nuestra moneda” mediante una reducción del dinero en manos del público y de los bancos, pero advierte que al disminuir la liquidez de bolivianos, directamente se reduce la capacidad de los bancos para dar créditos.
El economista Fernando Romero también señala que la contracción generará menor disponibilidad de fondos prestables, tasas de interés más elevadas y menor crecimiento de la demanda agregada. Aunque reconoce que habrá menor presión inflacionaria de origen monetario y menor presión sobre la demanda de dólares, advierte que “también implica menor estímulo al crecimiento económico en el corto plazo”.
Los especialistas coinciden en que controlar la Base Monetaria puede contribuir a reducir la inflación y aliviar parte de la presión sobre el mercado cambiario, pero también advierten que esa medida, por sí sola, no resolverá los problemas estructurales de la economía.
Consideran necesario acompañar la medida con acciones para aumentar la oferta de bienes y fortalecer a los sectores productivos. También plantean la necesidad de reducir el déficit fiscal, recuperar las reservas internacionales, normalizar el abastecimiento de combustibles y generar mayores ingresos de divisas mediante exportaciones, remesas e inversión.
Sostienen, que sin estos factores, el control de la cantidad de dinero tendrá un alcance limitado para reducir de manera sostenida la inflación y las presiones sobre el dólar.
El BCB apunta a limitar la expansión monetaria para reducir los desequilibrios de la economía
La base monetaria creció más del 80% entre 2020 y 2025 y pasó de Bs 73.000 millones a Bs 132.000 millones
La Base Monetaria de Bolivia creció 80,8% entre 2020 y 2025. En ese lapso pasó de Bs 73.000 millones a Bs 132.000 millones, según datos del Banco Central de Bolivia. El aumento se aceleró en los últimos tres años y alcanzó su pico en 2025, cuando el salto de un solo año representó casi la mitad de toda la expansión del periodo de cinco años.
Entre 2020 y 2022 la Base Monetaria creció con moderación. Pasó de Bs 73.000 millones en 2020 a Bs 77.000 millones en 2021 y a Bs 78.000 millones en 2022, un avance de apenas 6,8% en dos años.
No obstante, el cambio empezó en 2023, cuando el salto a Bs 92.000 millones significó un alza del 17,9% y en 2024 pasó a Bs 105.000 millones, 14,1% más que el año anterior.
Pero el mayor incremento ocurrió en 2025 cuando cerró el año en Bs 132.000 millones, un salto del 25,7% , el mayor incremento anual de toda la serie. Solo año concentró casi la mitad de la expansión de cinco años.
La evolución de la emisión monetaria cobró relevancia en un escenario de persistente presión inflacionaria. En Septiembre de 2025 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señaló que la emisión monetaria era uno de los factores detrás del aumento de los precios.
En cifras
1,3% crecimiento proyectado. Es la expansión máxima anual que tendrá la Base Monetaria en 2026. Uno de los controles más estrictos.
4,9% inflación anual. Es el aumento promedio de los precios registrado en los últimos 12 meses hasta julio de 2026.
