
La reciente decisión de la Comisión de Ética de la Cámara de Senadores de suspender por ocho meses sin goce de haber al senador Nilton Condori ha generado la inmediata reacción del legislador. En entrevista con Panamericana, Condori confirmó la sanción y minimizó las faltas por las cuales fue procesado.
Según relató el asambleísta, la suspensión se fundamenta en haber «deshonrado el decoro» de los legisladores al llamarlos «vagos, ociosos, mancagastos y jararancos». Sin embargo, Condori atribuyó esta sanción a una represalia de la «casta política» por sus propuestas para reducir los salarios en el Legislativo, eliminar las rentas vitalicias y fiscalizar a las brigadas departamentales.
Defensa de los insultos y la inviolabilidad parlamentaria
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Lejos de retractarse, el senador defendió sus adjetivaciones escudándose en el Artículo 151 de la Constitución Política del Estado, que garantiza la inviolabilidad y libertad de expresión de los asambleístas.
«Decir ‘mankagasto’ no es nada malo; significa persona parasitaria que no hace nada y es parásita del Estado», argumentó Condori. Asimismo, justificó haber llamado «vagos» a sus colegas afirmando que, aunque son beligerantes en la Asamblea, carecen de contacto real con sus regiones y pueblos.
Consultado sobre sus graves acusaciones previas, en las que tildó de «ladrones» y corruptos a los políticos (e incluso sugirió «fusilarlos»), el legislador argumentó que nunca señaló nombres y apellidos. Condori excusó sus palabras asegurando que se trataba de una «descripción sociológica» y una interpelación propia de un líder rebelde, comparándose con figuras históricas como Túpac Katari, Pablo Zárate Willka, Felipe Quispe, Marcelo Quiroga Santa Cruz y Luis Espinal.
Otros procesos y comparación con Evo Morales
El senador reveló que la suspensión de ocho meses corresponde solo a uno de los tres procesos que enfrenta en la Comisión de Ética. Adelantó que otra de las denuncias en su contra está vinculada al «ex terrorismo», en referencia a su presunta participación en los recientes 53 días de bloqueos y paro nacional.
Ante la inminente posibilidad de ser separado definitivamente de su curul, Condori trazó un paralelismo con la historia reciente del país. «No es nada novedoso. En 2002 expulsan a Evo Morales, un líder indígena […] Ahora en 2026 suspenden y posiblemente me van a expulsar a otro líder aymara, indígena también, un rebelde que piensa y que quiere cambiar Bolivia», manifestó.
Además, lanzó una dura crítica al actual Gobierno, calificándolo de ser una «derecha recalcitrante y discriminadora» que, en su criterio, está subastando la soberanía del país a empresas extranjeras. Advirtió que estas acciones podrían acelerar el retorno del movimiento popular e indígena al poder.
Futuro político y profesional
Sobre su futuro inmediato ante los ocho meses de suspensión, el legislador planteó dos escenarios claros:
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Si retorna al Senado: Prometió reanudar su proyecto para convocar a un referéndum nacional donde el pueblo decida sobre la reducción de sueldos de los asambleístas.
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Si es expulsado definitivamente: Anunció que abandonará la política institucional y volverá a su profesión base. «Volveré al magisterio, soy profesor. En enero o febrero compulsaré y ejerceré mi profesión», detalló.
Independientemente de la resolución legislativa, Condori aseguró que durante este tiempo se dedicará a trabajar desde las bases con las organizaciones sociales para socializar la necesidad de construir un nuevo modelo de sociedad y «erigir una nueva Bolivia».
