Juan Carlos Guedes, uno de los acusados en el denominado caso terrorismo-separatismo, permaneció 11 años privado de libertad a raíz del proceso y ahora, junto con otros afectados, busca que se investigue a exautoridades de los gobiernos del MAS y funcionarios que participaron en el caso.
Juan Carlos Guedes, uno de los acusados en el denominado caso terrorismo-separatismo, afirmó que el proceso iniciado durante el gobierno de Evo Morales estuvo basado en acusaciones sin sustento, montajes y presiones para involucrar a empresarios cruceños.
Guedes sostuvo que permaneció 11 años privado de libertad a raíz del proceso y que ahora, junto con otros afectados, busca que se investigue a exautoridades y funcionarios que participaron en el caso.
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En La Mañana en Directo de ERBOL, Guedes recordó que fue acusado de ser el supuesto proveedor de armas de un grupo irregular que, según la acusación del entonces Gobierno, pretendía dividir el país. Sin embargo, aseguró que durante los 11 años del proceso no se pudo demostrar la existencia de un arsenal o de un depósito de armas bajo su responsabilidad.
Según su relato, los principales elementos utilizados en su contra fueron un escudo atribuido a la denominada Nación Camba, un billete de Alasita de “100 cruceños” y un himno antiguo que decía “a las armas, valientes cruceños”. Guedes calificó estos elementos como pruebas “risibles” y sostuvo que fueron utilizados para justificar su encarcelamiento.
También afirmó que el único armamento que poseía era una colección de armas de la Segunda Guerra Mundial que tenía expuesta en su domicilio. Negó haber tenido un depósito de fusiles, ametralladoras o municiones destinado a un supuesto grupo armado.
Denuncia de presiones
Guedes señaló al exfiscal Marcelo Sosa como una de las personas que ejerció presiones durante la investigación. Afirmó que Sosa le propuso involucrar a empresarios cruceños, entre ellos Branko Marinkovic, y que incluso se habría planteado colocar armas en propiedades para sustentar las acusaciones.
“Desde ese momento me doy cuenta de que esto era una falsedad, un montaje”, relató Guedes al recordar esas presuntas propuestas.
Se inventó que había armas
El exacusado contó además que, ante el temor de ser enviado nuevamente a prisión, ideó junto con otro procesado la versión de que existían armas debajo de un puente. Según su relato, la información fue tomada en serio por los investigadores y permitió que ambos obtuvieran arresto domiciliario durante aproximadamente seis meses. Después, al no encontrarse las supuestas armas, fueron nuevamente enviados a prisión.
Guedes también atribuyó un papel central en la investigación al entonces mayor Johnny Aguilera, a quien identificó como director de las pesquisas. En su relato, afirmó que Aguilera y otros funcionarios formaban parte de una estructura encargada de impulsar las acusaciones.
Durante la entrevista, Guedes confirmó que los afectados por el caso presentaron una denuncia ante el Ministerio Público contra 153 personas, entre exautoridades, policías, fiscales, jueces y otros funcionarios que, según los denunciantes, tuvieron participación directa o indirecta en los hechos investigados.
Mencionó entre los denunciados a Evo Morales, Álvaro García Linera, exministros y otras autoridades de la administración del Movimiento Al Socialismo, además de funcionarios que participaron en la investigación y el proceso judicial.
El entrevistado afirmó que la acción judicial pretende establecer responsabilidades individuales y que, si las vías nacionales no prosperan, contempla acudir a instancias internacionales. En particular, mencionó como una posibilidad futura acudir a la Corte Penal Internacional, en La Haya.

