Velasco propone chips para frenar la corrupción con el diésel


Ante este escenario, el gobernador cruceño Juan Pablo Velasco planteó que el control no se limite al precio del combustible, sino que también permita verificar quién compra, cuánto consume y cuánto combustible requiere realmente cada vehículo.

 

Fuente: Red Uno



Charles Muñoz Flores

El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, respaldó la eliminación de la subvención a los combustibles, pero planteó que este beneficio se mantenga únicamente para el transporte público. Además, propuso incorporar tecnología mediante chips vinculados al B-SISA para controlar la compra y el consumo de diésel y reducir las posibilidades de corrupción.

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Velasco sostuvo que la subvención a los carburantes representa un costo para todos los bolivianos y que sus efectos se reflejan en la escasez y el incremento de precios.

“Yo siempre lo he dicho, lo vengo diciendo hace mucho tiempo, la subvención es algo que nos está afectando a todos los bolivianos. Nada es gratis en la vida, alguien lo paga y lo estamos pagando absolutamente todo con la escasez y con la subida de precios”, afirmó.

Sin embargo, consideró que el transporte público debería quedar fuera de la eliminación total de la subvención, debido a que un incremento en el precio del combustible podría repercutir directamente en las tarifas que pagan los usuarios.

“Celebro la quita de la subvención, pero debería ser para todos menos para transporte público. Siempre lo decimos y es un cliché nuestro, no se puede subvencionar a ningún sector solamente al transporte público porque no puede subir el precio del transporte público”, manifestó.

Advierte sobre posibles mecanismos de reventa

El gobernador también cuestionó que las nuevas medidas sobre la venta de combustible puedan cerrar por completo las posibilidades de acopio y reventa ilegal.

Explicó que, bajo determinados límites de compra, varias personas podrían adquirir combustible por separado y posteriormente comercializarlo a un precio mayor.

“19.000 litros para abajo, se puede comprar cualquier persona, se puede juntar siete personas a comprar de a 3.000 litros cada uno, de a 4.000 litros cada uno, después van y lo venden y lo pueden vender, lo compran a Bs 9 y lo pueden vender a Bs 17, Bs 18. Entonces, no elimina totalmente la posibilidad de la corrupción”, señaló.

Ante este escenario, Velasco planteó que el control no se limite al precio del combustible, sino que también permita verificar quién compra, cuánto consume y cuánto combustible requiere realmente cada vehículo.

Propone chips vinculados al B-SISA

Como alternativa, el gobernador cruceño propuso implementar chips en las placas de los vehículos y vincularlos al sistema B-SISA, con el objetivo de realizar un seguimiento tecnológico del consumo de combustible.

“La subvención tiene que ser eliminada totalmente, solamente mantenerla para el transporte público y medirlo a través de tecnología. Chips en la placa, en el B-SISA, para saber los colectivos o los transportes públicos realmente establecidos, los bien inscritos, ellos puedan traquear cuántos kilómetros hacen por litro y ahí se elimina absolutamente todo acto de corrupción”, sostuvo.