La petrolera del grupo Corporación América avanza en Vaca Muerta y Palermo Aike y analiza nuevas rutas de exportación
Por Rodolfo Aliaga

Un operario de CGC en una planta industrial. Foto: LexLatin
Fuente: La Razón
La compañía General de Combustibles (CGC), empresa privada argentina del sector energético fundada en 1920, pone su atención en Bolivia como ruta estratégica para el gas argentino hacia Brasil y otros países de la región.
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La transformación del mapa energético de Argentina abrie nuevas oportunidades para CGC, que busca ampliar su presencia en el negocio del gas y posicionarse en los mercados de exportación de la región; según un reporte de la plataforma Bloomberg.
La petrolera, perteneciente al grupo Corporación América, avanza de manera simultánea en Vaca Muerta, en campos maduros y en la exploración de Palermo Aike, en Santa Cruz. Al mismo tiempo, estudia proyectos de infraestructura destinados a conectar la producción argentina con mercados de Chile, Bolivia y Brasil.
“Estamos viviendo un momento único en el sector, una revolución que probablemente no habíamos visto en las últimas décadas en Argentina”, afirmó Hugo Eurnekian, presidente y CEO de CGC, durante una entrevista con Bloomberg Línea en el marco de la Conferencia Anual del Consejo de las Américas.
Según el ejecutivo, el nuevo escenario está marcado por una mayor participación privada, precios más alineados con el mercado y la salida de YPF de varios campos maduros. Para Eurnekian, la llegada de nuevos operadores también impulsa la competencia y permite aplicar nuevas tecnologías para extender la vida productiva de yacimientos convencionales.
Ruta estratégica
Uno de los proyectos que concentra la atención de CGC está en el sur argentino. Se trata de Palermo Aike, una formación no convencional ubicada en Santa Cruz que la compañía considera con potencial para convertirse en un nuevo polo de producción de shale gas y petróleo.
CGC ya realizó fracturas en pozos verticales y reportó resultados positivos. Además, junto con YPF, participó en la perforación de un primer pozo horizontal.
La siguiente etapa contempla nuevos trabajos exploratorios y la búsqueda de socios que permitan acelerar el conocimiento de la formación y reducir los riesgos asociados al desarrollo comercial.
La expectativa es que Palermo Aike pueda convertirse, con el tiempo, en un segundo gran desarrollo no convencional argentino después de Vaca Muerta.
El gas, el próximo desafío
El crecimiento de la producción de hidrocarburos también plantea un problema: encontrar mercados para colocar los nuevos volúmenes de gas.
Eurnekian considera que este será uno de los principales desafíos para Argentina. El aumento de la producción petrolera en Vaca Muerta genera, además, mayores volúmenes de gas asociado, por lo que será necesario ampliar la demanda y las vías de exportación.
“Tenemos recursos y reservas muy por encima de la demanda interna”, sostuvo el ejecutivo.
En ese escenario, CGC analiza distintas alternativas aprovechando su participación en empresas de transporte y distribución de gas, entre ellas Transportadora de Gas del Norte (TGN) y GasAndes.
Bolivia, un puente hacia Brasil
Uno de los proyectos que genera mayor interés regional apunta hacia Bolivia.
El cambio en los niveles de producción boliviana modificó el histórico flujo de gas en el Cono Sur. Bolivia, que durante años fue un proveedor clave para Argentina, ahora aparece como un potencial mercado para el gas producido en Vaca Muerta.
Pero la visión de CGC va más allá del mercado boliviano.
Según Eurnekian, TGN trabaja en un proyecto de infraestructura que permitiría llevar gas argentino a Bolivia y, posteriormente, utilizar esa conexión para alcanzar mercados brasileños.
La propuesta plantea aprovechar y adaptar infraestructura que ya existe, en lugar de construir desde cero una nueva red de gasoductos.
“Sería posible pensar en recorrer toda esta ruta en sentido contrario, pasando por Bolivia y buscando los mercados brasileños a través de Bolivia”, explicó Eurnekian.
La idea tiene un componente estratégico: utilizar parte de la infraestructura construida durante las décadas en que Bolivia exportaba gas hacia Argentina y Brasil, pero ahora para transportar gas en dirección inversa.
Para CGC, esta alternativa podría reducir tiempos y costos de inversión y permitir una expansión más rápida hacia mercados de mayor demanda.
Pacífico
La petrolera también mira hacia Chile.
CGC impulsa un proyecto para aprovechar la infraestructura gasífera existente entre Argentina y Chile y aumentar la capacidad de exportación de gas natural licuado (GNL) hacia el Pacífico.
La iniciativa contempla transformar una terminal chilena de regasificación en una instalación con capacidad de licuefacción. De concretarse, Argentina podría utilizar una infraestructura ya existente para acceder con mayor facilidad a los mercados internacionales de GNL.
La ubicación también resulta estratégica: una salida por el Pacífico acercaría el gas argentino a los mercados asiáticos y abriría una alternativa adicional a las exportaciones por el Atlántico.
Para Chile, el proyecto podría significar una mayor seguridad de abastecimiento y, eventualmente, la posibilidad de participar en el negocio exportador.
Más allá de Vaca Muerta
CGC intenta así posicionarse en varios de los segmentos que podrían definir la próxima etapa de la industria energética argentina: la recuperación de campos maduros, el desarrollo de Vaca Muerta, la exploración de nuevas formaciones y la construcción de infraestructura para exportar gas.
La apuesta tiene un punto en común: aprovechar activos e infraestructura existentes para acelerar proyectos que permitan colocar la creciente producción argentina en mercados regionales y globales.
En ese mapa, Bolivia podría recuperar un papel estratégico, aunque esta vez no necesariamente como gran proveedor de gas de Argentina, sino como corredor para que el gas argentino avance hacia Brasil.
El desafío será convertir esa posibilidad en un proyecto viable de transporte y comercialización. Mientras tanto, CGC apuesta a que la próxima gran transformación del sector energético argentino no estará solamente en producir más hidrocarburos, sino en construir las rutas necesarias para llevarlos a nuevos mercados.
Como resumió Eurnekian, el crecimiento de la producción petrolera también dependerá de resolver qué hacer con el gas: “Para producir petróleo, será necesario desarrollar este mercado de gas”.
Fuente: La Razón
