La dirigencia trabaja para conseguir recursos y cancelar parte de los salarios pendientes, mientras el equipo intenta enfocarse en el duelo ante Blooming.
Oriente Petrolero tiene dos frentes que atender antes del clásico cruceño ante Blooming. El primero, deportivo, pasa por lograr una concentración plena de cara al partido del domingo. El segundo, no menos importante, es conseguir los recursos económicos necesarios para cancelar al menos un sueldo pendiente a los futbolistas, antes de afrontar un compromiso considerado crucial para las aspiraciones de la institución.
Mientras el plantel intenta mantenerse al margen de los problemas internos, nuevamente aparecen situaciones que generan tensión dentro de la institución y que, según algunos sectores, son interpretadas como movimientos destinados a desestabilizar la gestión dirigencial.
Diez, en contacto con el presidente de Oriente Petrolero, Ronald Raldes, conoció que durante los últimos días se realizaron gestiones para conseguir los recursos que permitan cumplir con el plantel profesional. El objetivo es saldar parte de la deuda y, de una vez, permitir que jugadores y cuerpo técnico puedan concentrarse exclusivamente en el partido frente a Blooming, el rival de todos los tiempos.
Sin embargo, las declaraciones realizadas en los últimos días por el entrenador Gustavo Florentín y el futbolista Jorge Lovera, no cayeron bien en el directorio. El técnico paraguayo dejó entrever que podría dar un paso al costado si no se encuentran soluciones a los problemas económicos que atraviesa la institución.
Por su parte, Jorge Lovera también exteriorizó la difícil situación que atraviesa el plantel con una declaración que reflejó el grado de preocupación existente entre los jugadores. El futbolista señaló que incluso no tenían dinero para cargar combustible o para pagar las deudas acumuladas en las tiendas de barrio.
En medio de este panorama, el primer plantel continúa con su preparación pensando exclusivamente en el clásico cruceño. Ayer, el equipo trabajó en Porongo, una decisión que también apunta a cambiar de ambiente, descomprimir la tensión y llegar con la mayor concentración posible al esperado enfrentamiento ante Blooming el domingo en el Tahuichi.
