
El Observatorio de la Tierra de la NASA reportó un fenómeno impresionante en el Atlántico Sur, cerca de las islas Malvinas: extensas franjas verdes, azules y blanquecinas formaron remolinos visibles desde el espacio. Captada el 28 de diciembre de 2024 por el instrumento OCI del satélite PACE, la escena ocurrió en una época de intensa actividad biológica sobre la plataforma patagónica.
A pesar de parecer una descarga de sedimentos o un episodio de contaminación, los registros responden a un proceso natural recurrente en la región. Su enorme extensión y formas sinuosas exhiben la manera en que las corrientes, la radiación solar y los nutrientes transforman temporalmente la apariencia del mar.
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¿Por qué el océano Atlántico cambia a un tono turquesa cerca de las Islas Malvinas?
Una masiva floración de fitoplancton altera el aspecto visual del mar austral durante la primavera y el verano. La combinación de intensa radiación solar e insumos marinos profundos impulsa la rápida proliferación de estos seres microscópicos fotosintéticos. De acuerdo con la NASA, en noviembre de 2024 el satélite PACE captó una de estas acumulaciones biológicas, la cual alcanzó una longitud superior a los 1.000 kilómetros al norte del archipiélago.
El llamativo patrón en espiral surge del choque hidrodinámico entre la corriente fría de Malvinas y la masa hídrica cálida procedente de Brasil. Esta fricción genera giros turbulentos que proyectan hierro hacia la superficie expuesta a la luz solar, marco que el polvo patagónico y las descargas fluviales refuerzan. Todos estos factores despliegan los organismos horizontalmente a lo largo del plano marítimo.
Las placas de carbonato de calcio que recubren a los cocolitóforos rebotan los rayos solares y provocan el matiz turquesa lechoso. La oceanógrafa Ivona Cetinić, integrante del Laboratorio de Ecología Oceánica de la agencia espacial, destacó que estas microalgas «aman los días largos y mucho sol», motivo por el cual encabezan el paisaje estival. No obstante, el organismo científico aclaró que resulta imposible verificar las especies exactas sin recolectar muestras físicas directas.
¿Por qué el fitoplancton en la plataforma patagónica no depende de El Niño?
Las capturas satelitales confirman la alta productividad biológica en la plataforma patagónica, una zona pesquera clave a nivel global. El fitoplancton constituye el pilar de la red alimentaria marina y absorbe dióxido de carbono mediante fotosíntesis. Respecto a este aporte, la agencia destaca que estos organismos han producido aproximadamente la mitad del oxígeno de la Tierra, aunque una floración particular no debe interpretarse automáticamente como una medición integral de la “salud” del océano, según la NASA Earth Observatory.
Las evidencias espaciales descartan que los remolinos marinos de diciembre de 2024 obedezcan al evento El Niño. Factores como el ciclo estacional, las corrientes de agua, la luz, el ascenso de nutrientes profundos y el hierro explican esta proliferación. La variabilidad climática ENSO altera temperaturas o vientos a distancia, pero confirmar su impacto en un brote específico requiere investigaciones de largo plazo con múltiples datos ambientales.
Durante agosto de 2026, el fenómeno meteorológico se intensifica en el Pacífico ecuatorial con proyecciones severas. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica mantiene activa una alerta con una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno boreales de 2026-2027. Pese al monitoreo de sus efectos globales, la ciencia evita vincular este calentamiento con la coloración acuática cerca de las Malvinas.
