Las acciones caían en Wall Street este martes, mientras los precios del petróleo continuaron en alza y avivaron la preocupación por una inflación persistentemente elevada.
A mitad mañana, el índice S&P 500 caía 0,4%, el Dow Jones retrocedía 164 puntos (0,3%) y el Nasdaq compuesto perdía 0,7%.
El arranque flojo de septiembre llega después de un mes de agosto irregular pero mayormente positivo para Wall Street, en el que todos los índices principales cerraron con ganancias mensuales. Sin embargo, persisten las mismas preocupaciones de fondo: la suba de precios, la deuda del gobierno y el impacto de los conflictos globales sobre la economía estadounidense y mundial.
Las acciones tecnológicas estuvieron entre las que más pesaron a la baja: Nvidia caía 1,2% y Advanced Micro Devices retrocedía 2,9%, dos papeles cuyo peso en el mercado les da una influencia desproporcionada sobre la dirección general de los índices.
Una liquidación global de bonos que empuja las tasas al alza
Buena parte de la presión sobre Wall Street proviene de una liquidación en curso de bonos del Tesoro estadounidense. El rendimiento del bono a 10 años, que suele impactar en las tasas hipotecarias, subió a 4,77% desde el 4,75% del cierre del lunes, muy por encima del 4,20% con el que había arrancado 2026. El rendimiento del bono a 2 años, que sigue de cerca las expectativas sobre las decisiones de tasas de la Reserva Federal, trepó a 4,37% desde 4,34%, también muy por encima del 3,50% de comienzos de año.
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La liquidación de deuda soberana no se limitó a Estados Unidos: el rendimiento del bono británico a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 1998, mientras que el de 10 años tocó un máximo no visto desde la crisis financiera global de 2007-2008. En Japón, el rendimiento del bono a 10 años llegó a un máximo de 30 años, del 3%, reflejo de la preocupación por los planes de gasto público masivo del gobierno. El bono estadounidense a 30 años, por su parte, se ubicó apenas por debajo del 5,3%, cerca de niveles de 2007.
“La liquidación de bonos ha sido… un fenómeno global”, señaló Jim Reid, de Deutsche Bank, quien identificó como “principal culpable la escalada del fin de semana en Medio Oriente, que vio a Estados Unidos e Irán intercambiar ataques por primera vez desde fines de julio”.
Patrick O’Hare, de Briefing.com, apuntó en cambio a temores más estructurales sobre la inflación y los déficits fiscales: “El resultado fue una suba sostenida de los rendimientos soberanos que generó preocupación sobre la competencia por capital para las acciones, además de preocupaciones generales sobre el crecimiento”, afirmó.
La deuda estadounidense superó los 40 billones de dólares hace dos semanas, un hito que refleja cómo los gastos de defensa y los intereses del creciente déficit ya representan una porción enorme del gasto federal.
El petróleo, motor central de la inflación y la tensión de mercado
El precio del petróleo Brent, la referencia internacional, subió 2% hasta 92,28 dólares, en momentos en que los costos energéticos permanecen altos y volátiles en medio de la guerra en curso entre Estados Unidos e Irán, que prácticamente cerró el estrecho de Ormuz, por el que normalmente transita el 20% del petróleo mundial.
Susannah Streeter, estratega jefe de inversiones de Wealth Club, señaló: “Con Trump ahora amenazando con nuevas acciones contra Irán, incluida la isla de Kharg, el principal centro de exportación petrolera iraní, las preocupaciones sobre el suministro vuelven a estar en primer plano”.
Los precios más altos del petróleo empujaron al alza los costos de la nafta y de una amplia gama de bienes transportados, alimentando una inflación que ya viene golpeando a hogares y empresas.
La tasa de inflación se ubica bien por encima del 3%, muy lejos de la meta del 2% de la Reserva Federal (Fed), que ahora enfrenta expectativas de mercado de que suba las tasas antes de fin de año: según CME FedWatch, los inversores le asignan una probabilidad del 66% a una suba de tasas en la próxima reunión de septiembre. En la eurozona, la inflación de agosto llegó a un máximo de tres años, del 3,3%, lo que refuerza las expectativas de que el Banco Central Europeo también suba tasas la semana próxima.
Europa y Asia también cierran en baja
Los mercados europeos operaron a la baja durante la tarde, mientras que en Asia, Tokio, Hong Kong y Shanghái cerraron todos en terreno negativo.
El yen se debilitó frente al dólar pese a que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, había dicho a CNBC que espera que Japón sostenga su moneda, que perdió la mitad de las ganancias logradas en una histórica intervención conjunta tras tocar un mínimo de 40 años; sus comentarios fueron interpretados como una señal de que el Banco de Japón podría endurecer su política monetaria en su reunión de este mes.
Entre las noticias corporativas, las acciones de la gigante de moda rápida Shein llegaron a caer 10% en su esperado debut bursátil en Hong Kong, tras recaudar 1.700 millones de dólares en una oferta pública inicial de alto perfil, aunque luego recortaron las pérdidas y cerraron casi sin cambios.
Los operadores ahora esperan los próximos datos clave de empleo e inflación de Estados Unidos antes de la reunión de política monetaria de la Fed, prevista para el 16 de septiembre, en momentos en que las apuestas por una suba de tasas se dispararon tras un discurso de tono duro del presidente de la Fed, Kevin Warsh, el viernes pasado.
