Nueva carretera La Paz-Cochabamba avanza con estudios financieros


El proyecto tiene actualmente un costo referencial de alrededor de $us 1.300 millones y obliga al Gobierno a definir un esquema de financiamiento.

El proyecto para construir una nueva carretera entre La Paz y Cochabamba, por la ruta de Río Abajo, comienza a dejar la etapa de planificación para avanzar hacia su estructuración técnica y financiera.

El Ministerio de Obras Públicas y la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) aseguraron los recursos para actualizar los estudios de los dos primeros tramos, un paso que permitirá definir con mayor precisión cuánto costará la obra y qué infraestructura requerirá.



El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó sobre los avances durante una reunión con la Brigada Parlamentaria de La Paz, en la que presentó la hoja de ruta para impulsar el proyecto promovido por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz.

La nueva conexión vial contempla 13 tramos en el departamento de La Paz y otros tres en Cochabamba. De los tres primeros tramos priorizados, dos ya cuentan con recursos para la actualización de sus estudios, mientras que el tercero permanece pendiente debido a un problema relacionado con el derecho de vía resolverse en coordinación con la Gobernación de La Paz.

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“Tenemos tres tramos, dos de los tramos ya tienen los recursos para los estudios y nos falta el otro tramo”, explicó Zamora.

Estudios

La actualización de los estudios será clave para pasar de una estimación inicial a un presupuesto sustentado técnicamente. La documentación deberá establecer las condiciones de la ruta y determinar la necesidad de puentes, túneles y otras obras de infraestructura, además de actualizar el costo de construcción.

Para esta primera etapa se prevé una inversión de aproximadamente $us 7 millones.

“Los estudios nos van a lanzar cuánto cuesta la carretera”, señaló el ministro, al explicar que, una vez concluida esta fase, el Gobierno podrá iniciar la búsqueda de financiamiento para la ejecución de los distintos tramos.

El proyecto tiene actualmente un costo referencial de alrededor de $us 1.300 millones y obliga al Gobierno a definir un esquema de financiamiento que permita ejecutarla de manera progresiva.

Concesiones

Además de gestionar financiamiento externo y otras fuentes de recursos, el Ejecutivo comenzó a evaluar la participación privada como una alternativa para hacer viable la construcción de la carretera.

Zamora planteó que las concesiones podrían formar parte del esquema de financiamiento, considerando la elevada inversión que requiere el proyecto.

“No solo tenemos que ir a buscar un financiamiento, tenemos que ver como opción el tema de concesiones”, sostuvo.

La estrategia planteada por el Ministerio de Obras Públicas es avanzar por etapas, comenzando con los estudios técnicos, para posteriormente definir el costo definitivo de la infraestructura y, sobre esa base, establecer qué combinación de financiamiento público, externo o privado puede utilizarse.

El ministro remarcó que el objetivo es evitar anuncios sin respaldo y avanzar sobre una ruta concreta de trabajo.

“No hacemos promesas, lo que hacemos es un trabajo escalonado y bien organizado de los pasos a seguir para lograr que esta carretera sea una realidad”, afirmó.

Con la actualización de los primeros estudios, el proyecto comienza así una nueva fase: primero precisar qué se necesita construir y cuánto costará; después, asegurar los recursos para ejecutar la obra.