El legendario golfista de 50 años evita así el cargo más grave de conducir bajo la influencia de drogas o alcohol

Tiger Woods se ha declarado culpable de conducción temeraria y negligente, y de negarse a someterse a una prueba de orina, en una breve audiencia celebrada este miércoles en el juzgado del condado de Martin, en Florida. El legendario golfista de 50 años evita así el cargo más grave de conducir bajo la influencia de drogas o alcohol.
Woods ha aceptado dos suspensiones concurrentes de cinco años de su licencia de conducir y ha sido multado con 1000 dólares a cambio de que se retirara el cargo por conducir bajo los efectos del alcohol derivado de su accidente del pasado marzo en una calle residencial.
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El juez Darren Steele le comunicó a Woods que las revocaciones simultáneas de cinco años de su licencia se cumplirían de forma concurrente, en lugar de consecutiva, para un total de 10 años, pero le advirtió que debía cumplir estrictamente la prohibición de conducir.
«No hay excepciones. Si conduce por cualquier motivo… volverá inmediatamente a la cárcel», le ha advertido Steele durante la audiencia de este miércoles.Lee también
Ya gravemente herido en la pierna derecha en otro accidente en 2021, el ganador de 15 ‘Majors’ fue arrestado el 27 de marzo pasado por la policía del Condado de Martin tras chocar contra un camión al que intentaba adelantar en una carretera de dos carriles. Pese a que el coche volcó, Woods salió ileso, al igual que el conductor del camión.
Pero la policía sospechó que Woods conducía bajo los efectos del alcohol o las drogas y fue arrestado por negarse a someterse a una prueba de orina tras dar negativo en alcoholemia. En el momento de su detención, llevaba analgésicos. Estuvo detenido durante ocho horas antes de ser puesto en libertad esa misma noche.
En abril, Woods anunció que se tomaría un descanso del golf durante un tiempo «para someterse a tratamiento» tras su arresto por el accidente.
