El Gobierno prepara un cambio de fondo en el esquema de precios de los combustibles en Bolivia. El ministro de Economía, Christian Morales, afirmó que el Ejecutivo trabaja en una nueva estructura que responda a la actual realidad económica del país, en medio de la persistente crisis de abastecimiento de diésel y gasolina.
Por Ernesto Estremadoiro Flores
El ministro de Economía afirma que el Gobierno busca garantizar el abastecimiento y corregir las distorsiones del actual esquema. La intervención de YPFB y ANH, junto con la apertura a importadores privados, forma parte de la estrategia.
La autoridad sostuvo que la modificación está vinculada a la necesidad de corregir las distorsiones acumuladas en el mercado de carburantes y garantizar que los recursos públicos destinados al sector tengan un uso adecuado.
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El anuncio se produce mientras el Gobierno mantiene vigente el Decreto Supremo 5676, que estableció un precio referencial de Bs 18 por litro de diésel para grandes consumidores, una medida que generó rechazo entre productores y transportistas.
Morales descartó que la norma vaya a ser abrogada y señaló que el Ejecutivo está socializando sus alcances con los diferentes sectores. La posibilidad de modificar la estructura de precios también fue planteada públicamente por el ministro en los últimos días.
Intervención de YPFB
El cambio de precios está acompañado por una intervención extraordinaria de YPFB y de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), con la finalidad de revisar la cadena de importación, comercialización y distribución de carburantes.
Morales explicó que una de las preocupaciones del Gobierno es determinar cómo se están utilizando los recursos destinados a la importación de combustibles y evitar que el carburante termine desviándose hacia el contrabando.
“Lo que queremos es justamente garantizar que los recursos que nosotros estamos otorgando para la dotación de combustible llegue a donde tenga que llegar”, afirmó.
La intervención ya permitió detectar problemas en los sistemas y procesos de comercialización de YPFB. La estatal informó, por ejemplo, sobre accesos remotos no autorizados a sus sistemas y anomalías en la asignación de combustibles a estaciones de servicio y grandes consumidores.
Privados entran al mercado
Paralelamente, el Ejecutivo avanza en una mayor participación de empresas privadas en la importación de carburantes.
Morales explicó que el objetivo es que YPFB y los importadores privados puedan complementar la oferta nacional y aumentar los volúmenes disponibles para el mercado interno.
La estrategia supone un cambio respecto al esquema en el que YPFB concentraba la mayor parte de la importación y comercialización de combustibles.
El Gobierno también habilitó a las refinerías privadas para importar crudo y producir combustibles en el país, buscando ampliar las fuentes de abastecimiento.
De esta manera, la política oficial comienza a moverse en tres frentes: modificación de la estructura de precios, mayor participación privada en la importación e intervención de YPFB y ANH para controlar la cadena de comercialización.

