Bolivia: el ciudadano debe asumir su parte


“¡Se nos acaba el tiempo para salvar a Bolivia!”

Esta advertencia, planteada en el reciente Foro Económico 2026 de CAINCO, resume la gravedad del momento que vivimos.



Pero después de escuchar nuevamente diagnósticos, propuestas y recomendaciones de reconocidos economistas, queda una pregunta inevitable:

¿Qué nos corresponde hacer a los ciudadanos?

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Bolivia sabe, desde hace años, qué debe hacer para salir de la crisis: recuperar la estabilidad económica, atraer inversión, producir, exportar, generar empleo, mejorar la educación y la salud, reformar el Estado y recuperar la seguridad jurídica.

El problema ya no es solamente saber qué hacer. El problema es tener la decisión de hacerlo. Y allí la responsabilidad no puede recaer únicamente en el Presidente, el Gobierno o los políticos.

Durante demasiado tiempo hemos delegado en ellos prácticamente todo. Elegimos autoridades y después nos convertimos en espectadores, reclamando cuando las cosas salen mal. La democracia no termina cuando votamos. Allí comienza nuestra responsabilidad.

Necesitamos pasar de ciudadanos espectadores a ciudadanos protagonistas: informarnos, participar, fiscalizar, exigir transparencia, rechazar la corrupción y el prebendalismo, defender las instituciones y exigir resultados.

Porque tampoco podemos construir un país diferente manteniendo las mismas conductas que permitieron que el Estado se deteriorara.

Bolivia necesita reformas económicas, pero también necesita una revolución de ciudadanía: recuperar responsabilidad, honestidad, respeto a la ley, cultura del trabajo y compromiso con el bien común.

El Gobierno tiene la obligación de actuar. La Asamblea tiene la obligación de legislar. El sector privado tiene la obligación de invertir y producir.

Y nosotros, los ciudadanos, tenemos la obligación de dejar de mirar desde la tribuna y dejar pasar sin responsabilidad el tren de la historia con la pasividad y la indiferencia cómplice.

Porque la verdadera reconstrucción nacional no comenzara cuando el Gobierno anuncie la aplicación de las próximas medidas económicas. Comenzara cuando cada boliviano entienda que el futuro de Bolivia depende de su decidida participación.

EL MOMENTO POLÍTICO

El Presidente Rodrigo Paz tiene hoy una oportunidad histórica, pero también una enorme responsabilidad: dejar de administrar la crisis y comenzar a conducir la transformación del país. Los bolivianos no necesitamos más explicaciones sobre quién destruyó Bolivia. Necesitamos saber quién tendrá el coraje de reconstruirla y cómo lo hará. El pasado debe servir para aprender, no para gobernar mirando por el retrovisor.

Bolivia necesita liderazgo, pero el liderazgo no puede sustituir a la ciudadanía. Ha llegado la hora de que Gobierno y ciudadanos asumamos, cada uno, la parte que nos corresponde.

Porque Bolivia no necesita un salvador.  Necesita un Gobierno que gobierne y una ciudadanía que despierte.

El futuro de Bolivia no se lo podemos seguir encargando a otros, nos toca construirlo a nosotros.

 

Fernando Crespo Lijeron