El OIEA remitió a Irán al Consejo de Seguridad de la ONU por incumplir sus obligaciones nucleares


La resolución, impulsada por Estados Unidos, Alemania, Francia y el Reino Unido, fue aprobada con el rechazo de Rusia y China, mientras persiste la incertidumbre sobre el paradero de unos 400 kilos de uranio altamente enriquecido.

Una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, adonde ahora fue remitido el caso de Irán por incumplir sus obligaciones nucleares (REUTERS/Jeenah Moon/archivo)Una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, adonde ahora fue remitido el caso de Irán por incumplir sus obligaciones nucleares (REUTERS/Jeenah Moon/archivo)

Fuente: Infobae

El Consejo de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU, votó este miércoles a favor de remitir a Irán al Consejo de Seguridad por el “incumplimiento” de sus obligaciones nucleares, en un intento por redoblar la presión sobre la república islámica.



La resolución, presentada en Viena por Estados Unidos, Alemania, Francia y el Reino Unido, fue aprobada por 23 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones, según confirmaron a la AFP dos fuentes diplomáticas.

El texto expresa “profunda preocupación” por el incumplimiento persistente de Irán de sus obligaciones e insta al país a subsanar “urgentemente” su incumplimiento del Acuerdo de Salvaguardias con el organismo. Rusia, China y Níger se opusieron a su adopción.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Sin acceso a instalaciones clave desde los ataques de 2025

El director general del OIEA, Rafael Grossi, quien insistió en que el acceso de los inspectores a las instalaciones nucleares iraníes es indispensable, durante una conferencia de prensa en Abu Dabi, en junio pasado (REUTERS/Amr Alfiky/archivo)El director general del OIEA, Rafael Grossi, quien insistió en que el acceso de los inspectores a las instalaciones nucleares iraníes es indispensable, durante una conferencia de prensa en Abu Dabi, en junio pasado (REUTERS/Amr Alfiky/archivo)

El OIEA no ha tenido acceso a instalaciones nucleares clave de Irán desde que Israel, con apoyo de Estados Unidos, lanzó en junio de 2025 ataques contra sitios nucleares iraníes. Algunas de esas instalaciones también fueron alcanzadas durante la última guerra, que estalló el 28 de febrero, y el organismo reclamó en varias oportunidades poder acceder a ellas. Tras los primeros ataques, Irán había restringido en el verano boreal de 2025 el acceso de los inspectores, alegando motivos de seguridad.

Según la resolución, el director general del OIEA, Rafael Grossi, necesita ese acceso para poder “proporcionar las garantías necesarias respecto de la corrección y exhaustividad de las declaraciones de Irán”. El propio Grossi insistió en que la inspección resulta indispensable incluso después de los bombardeos, ya que es la única vía para que el organismo verifique el cumplimiento de las obligaciones de salvaguardias y determine si todo el material nuclear del país se destina a fines pacíficos.

La incógnita sobre 400 kilos de uranio altamente enriquecido

Desde los ataques, el OIEA no logra determinar el paradero de unos 400 kilos de uranio altamente enriquecido al 60%, un nivel cercano al necesario para uso militar. Esa incertidumbre —que persiste tanto desde los bombardeos de junio de 2025 como desde los de fines de febrero pasado— es uno de los principales puntos de fricción entre Teherán y el organismo, y un argumento central que esgrimieron las potencias occidentales para justificar la resolución.

Se trata de la primera vez en dos décadas que se remite a Irán al Consejo de Seguridad por incumplir sus obligaciones sobre declaraciones de su programa nuclear, según una fuente cercana al OIEA; la última resolución de este tipo databa de 2006. La decisión marca una nueva escalada diplomática en el esfuerzo de las potencias occidentales por forzar a Irán a permitir mayor acceso a los inspectores y a brindar información sobre el paradero de su uranio enriquecido.

Sin embargo, el resultado concreto de la medida genera dudas entre los analistas. Ali Vaez, del centro de estudios International Crisis Group (ICG), sostuvo que se trata de “un ejercicio inútil”, ya que “probablemente Rusia y China se encargarán de que la presión occidental se dé de bruces con un muro en el Consejo de Seguridad”, donde ambos países —aliados de Irán— cuentan con poder de veto.