Día de prevención del suicidio: Salud articula acciones con universidades y sociedad civil


«El suicidio es un problema de salud pública a nivel mundial».

Fuente: Prensa MSD/UCOM



En conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el Ministerio de Salud y Deportes realizó un conversatorio intersectorial denominado “Prevención del Suicidio”, un espacio de psicoeducación orientado a desmitificar la conducta suicida, erradicar el estigma social y consolidar al ámbito universitario como un entorno seguro y protector para los jóvenes.

«Detrás de cada estadística hay una historia de vida y un vacío en nuestra comunidad. No saben lo importante y fundamental que es la comunicación, que nace desde el núcleo familiar y mientras mayor comunicación exista entre nosotros, vamos a tener una mejor calidad de vida y salud mental», destacó Oscar Larraín, director de Promoción de la Salud de esta cartera de Estado.

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La iniciativa, en concordancia con los lineamientos del Plan de Salud Mental 2026–2030, busca migrar de un modelo meramente asistencial y hospitalario hacia un enfoque de prevención comunitaria, promoviendo la detección precoz y la contención en los entornos cotidianos como la familia, las escuelas y las aulas universitarias.

El evento contó con la participación de agencias de cooperación como la Organización Panamericana de Salud (OPS/OMS) y UNICEF, el Despacho de Gestión Social de su Excelencia (DEGSE), el Servicio Departamental de Salud (SEDES) La Paz, Defensoría del Pueblo, la Sociedad Boliviana de Psiquiatría, el Colegio de Psicólogos de La Paz, casas de estudios superiores como la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), UNIFRANZ, UNIVALLE y UCB; además de organizaciones de la sociedad civil.

«Hablar de prevención del suicidio es sobre todo hablar de vida, de esperanza y de solidaridad. Debemos comprender que detrás de cada persona que atraviesa una situación de profundo sufrimiento existe una historia, una familia, un entorno y, muchísimas veces, una gran necesidad de ser escuchada y ser acompañada», resaltó Javier Peñaranda, decano Facultad de Medicina UMSA.

Durante el encuentro, esta cartera de Estado expuso los avances normativos y operativos impulsados para fortalecer la red pública de atención:
• Plan de Salud Mental 2026–2030: Formulado y socializado con los Servicios Departamentales de Salud (SEDES) para su aplicación en todo el país.
• Ley de Salud Mental: Asistencia técnica continua para la consolidación de la normativa marco nacional.
• Plan Nacional de Prevención del Suicidio: Diseño de la estrategia prioritaria para la reducción de riesgos, contención y abordaje de crisis.
• Capacitación mhGAP: Formación del personal de atención primaria mediante las guías de intervención mhGAP (OMS/OPS) para el manejo de trastornos mentales y neurológicos.

«El suicidio es un problema de salud pública a nivel mundial. Lo importante es que ya sabemos qué hacer y cómo hacerlo. Se necesitan acciones articuladas para realizar una comunicación más efectiva, acompañar de manera adecuada a las personas que se encuentran en riesgo, disminuir el acceso a los medios letales y también fortalecer las capacidades socioemocionales de los jóvenes», enfatizó Héctor Ojeda, asesor ENT y Salud Mental OPS/OMS.

A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta cerca de 700.000 fallecimientos anuales por suicidio, constituyéndose en la tercera causa principal de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años. En Bolivia, la tasa alcanzó los 5.1 casos por 100.000 habitantes en 2021, estimándose que la frecuencia de intentos supera esta cifra hasta en 20 veces.

Asimismo, los registros del Sistema Nacional de Información en Salud (SNIS-VE) y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) ubican a La Paz como el departamento con mayor prevalencia nacional durante la gestión 2024, con 1.173 casos de lesiones autoinfligidas.
Reportes del servicio Familia Segura (UNICEF) detallan que el 85 % de las atenciones por ideación e intento de suicidio corresponden a mayores de 20 años, identificando como principales desencadenantes a la violencia, la sobrecarga académica, la inestabilidad económica, el acoso y las crisis familiares.

El Ministerio de Salud y Deportes remarca que prevenir el suicidio exige un compromiso unificado entre el Estado, la academia, las familias y la comunidad. Escuchar sin juzgar, identificar las señales de alerta a tiempo y buscar ayuda profesional son los pasos fundamentales para romper el muro del silencio y salvar vidas.