
La presentación del estudio en la ciudad de La Paz. Foto: CIPCA
Los monocultivos generan costos ambientales y sociales que, en algunos casos, superan el valor económico que producen. el costo oculto (CO) estimado alcanza 2.894 millones de dólares.
Las cifras salen del estudio “Costos ocultos de la agricultura: monocultivos y sistemas alternativos en áreas de expansión de Bolivia”, que presentaron en La Paz investigadores de Tierra, CIPCA y Fundación Jubileo.
El Valor Bruto de Producción (VBP) ronda $us 2.618 millones, por lo que existe una brecha de $us 276 millones de ,añade la investigación que cita la Agencia de Noticias Ambientales (ANA).
El estudio utiliza la relación entre costos ocultos (CO) y valor bruto de producción (VBP) para medir los impactos que no aparecen en las cuentas económicas de la actividad agrícola.
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El trabajo de campo se realizó en los municipios de Ascensión de Guarayos y San Andrés, en Santa Cruz, refuerza esa conclusión. Los investigadores calcularon una relación CO/VBP de 1,29 para los monocultivos integrados a la agricultura familiar y de 1,11 para los monocultivos empresariales.
“Ambos coeficientes son bastante similares a los hallazgos expuestos al inicio y ratifican que los costos ocultos no solo son altos en términos económicos o monetarios, sino que superan el valor producido”, señala ANA.
Monocultivos
El componente ambiental concentra más del 71% de los costos ocultos que identifica la investigación. La deforestación, el cambio de uso de suelo, los desmontes y las quemas agropecuarias explican buena parte de ese impacto y generan, además, emisiones de gases de efecto invernadero y efectos sobre la salud de la población.
Aunque Santa Cruz concentra gran parte de la producción de monocultivos, especialmente de soya transgénica, los investigadores advierten que el fenómeno también alcanza a otras zonas de expansión agrícola, como el norte amazónico de La Paz.
El estudio identifica cinco sistemas de producción: pequeña agricultura campesina e indígena; sistemas diversificados e integrados al bosque; sistemas mixtos agrícola-ganaderos; monocultivo integrado a escala familiar; y monocultivo empresarial.
Costos
De acuerdo con los resultados, el monocultivo empresarial concentra los mayores costos ambientales ocultos en relación con los ingresos que genera anualmente.
La soya ocupa un lugar central en esta problemática. Más del 80% de su producción se destina al mercado externo y más de la mitad de las tierras cultivadas del país se dedica a este cultivo, según el estudio. Por ello, los investigadores consideran que la agroexportación tiene una incidencia determinante en la pérdida de bosques, el cambio de uso de suelo y la transformación de ecosistemas que prestan servicios ambientales a la sociedad.
Políticas agropecuarias y ambientales
Durante la presentación, Pablo Chumacero, director de Tierra, junto con Gonzalo Colque, Juan Carlos Núñez y Fabio Terceros, destacaron la importancia de aplicar una metodología estandarizada para cuantificar costos que hasta ahora permanecían fuera de las evaluaciones económicas de la agricultura mecanizada del oriente.
El principal mensaje del estudio apunta a la necesidad de cambiar la forma en que el país evalúa la actividad agropecuaria. La planificación agrícola y las políticas ambientales no pueden avanzar por separado, plantea la investigación.
