Hay discrepancia sobre el trabajo de la reforma constitucional. La propia Carta Magna prohíbe iniciar su tratamiento mientras esté vigente las restricciones propias de un estado de excepción.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
“Esperemos que esta vez tenga algo de tino y tacto político y que, por supuesto, piense pues en la mayoría de la gente, la gente que quiere trabajar, la gente que quiere llegar a Navidad, la gente que quiere recuperar su economía y no más bien piense en su cálculo político que encima es un mal cálculo porque es afín a Evo Morales”, dijo el diputado Alejandro Reyes, electo por la alianza Unidad y actualmente uno de los más fervientes defensores del Gobierno.
El 20 de junio de este año se promulgó el decreto que declaraba el estado de excepción. De acuerdo a la ley 1740, esta medida tiene 90 días de vigencia. Por esa razón, el gobierno tiene premura en que se apruebe la ampliación.
No solo el diputado Reyes aboga porque se amplíe el plazo del estado de excepción. El senador Nicanor Cochi (PDC) también exigió una pronta convocatoria a sesión de asamblea para tratar y aprobar, dijo, este nuevo periodo de 90 días.
“Este estado de excepción ha sido muy moderado, prácticamente lo ha manejado la policía con mucho respeto y ha sido bendecido por el pueblo, porque esos días de bloqueo han gastado todo su capital, sobre todo sectores como los gremiales”, dijo el senador oficialista.
Los dos legisladores discrepan sin embargo en cuanto a la reforma constitucional que se requiere para aprobar las leyes que busca el Gobierno. Para Reyes no hay ninguna discrepancia porque la Constitución Política del Estado (CPE) establece que para el referéndum no tendría que haber estado de sitio, pero para eso ya se habrá pacificado el país.
Aunque la Carta Magna no señala eso, el parágrafo III del artículo 140 señala con claridad que no se puede iniciar ninguna reforma en estado de excepción. “La reforma a la Constitución no podrá iniciarse mientras esté vigente un estado de excepción”, señala el texto constitucional.
Tal vez por ese dato, el senador Cochi admitió que una vez aprobadas las restricciones las reformas constitucionales que se estaban planteando tendrán “que entrar en pausa”, lo que significa que el Gobierno tendrá más problemas.
