Desastre por la sequía se expande a los valles, en Cochabamba mueren las primeras 80 reses


Las prefecturas de los tres chacos distribuyen agua en las zonas afectadas. El total de cabezas de ganado perdidas por la sequía llega a 1.338. De ellas, 1.200 en Tarija; 80 en Cochabamba; 10 en Santa Cruz y 48 en Chuquisaca. El Gobierno aún no entrega la evaluación de daños y necesidades. Organismos internacionales comenzaron a distribuir alimentos y agua en 13 comunidades.

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La Prensa. El desastre se expande más allá del Chaco y comienza a golpear a los valles: en Cochabamba mueren las primeras 80 reses y las prefecturas claman por forraje y ayuda estatal.

La cifra preliminar de reses muertas por la sequía se elevó ayer a 1.338 en cuatro departamentos. En Tarija, 1.200; en Cochabamba, 80; en Santa Cruz, 10, y en Chuquisaca 48 cabezas de ganado perdidas.



El asesor de la Prefectura de Cochabamba, Fernando Fernández, aseguró que por la falta de lluvias han dejado de existir 80 cabezas de ganado vacuno.

Confirmó que en la tarde de ayer el Viceministro de Defensa Civil se reunió con el COE departamental para ofrecer ayuda, como agua y forraje.

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Las comunidades más afectadas en la región son: Tebacol, Aguada, Pasorapilla, Buenavista, Rudopampa y Robles Chaquilaguna.

Estas zonas tienen que recibir la dotación de agua en camiones cisterna, pues los pozos y atajados, construidos por ese gobierno departamental, se encuentran a 8 horas de la zona afectada, donde la temperatura llega a 35 grados.

Las familias afectadas en la zona llegan a 300.

Para las otras regiones, la principal demanda al Gobierno es la provisión de forraje, antes que agua potable, que distribuyen las prefecturas respectivas.

Los datos corresponden a las autoridades departamentales de cada zona, a quienes La Prensa consultó por separado.

Aún no existe una evaluación oficial respecto a los damnificados por la sequía, sean en cabezas de ganado o número de familias.

Ayer, el viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, estuvo en Cochabamba como parte de un recorrido por las zonas afectadas para realizar una evaluación de daños y un análisis de necesidades, aunque un grupo de técnicos de la Central de Operaciones de Emergencia (COE) nacional se reunieron con representantes de Naciones Unidas en La Paz para solicitar ayuda en la dotación de agua para las zonas azotadas por la sequía.

La semana pasada, el Viceministerio de Desarrollo Rural y Agricultura estimó en 2,5 millones el número de cabezas de ganado que corren el riesgo de perderse por la falta de lluvias en el altiplano y el chaco bolivianos.

De esa manera, solicitó Bs 26 millones al Ministerio de Hacienda para atender la provisión de agua, forrajes y semillas, principalmente, destinados a las zonas damnificadas, aunque esa ayuda aún no llega a las regiones. Las localidades del altiplano y del chaco tienen déficit de precipitaciones pluviales desde agosto, según datos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), debido a los efectos del fenómeno El Niño.

Santa Cruz espera forraje

El asesor de Proyectos de Aguas Subterráneas de la Prefectura de Santa Cruz, Raúl Barroso, señaló que por la falta de pasto se tienen registro, hasta el momento, de 10 cabezas de ganado muerto en la población de Charagua. “La Asociación de Ganaderos de Santa Cruz me comunicó de ese número”. Explicó que lo que necesitan en esa región es forraje para animales, porque no se puede adquirir en Santa Cruz.

El Chaco cruceño está conformado por siete municipios: Cabezas, Lagunillas, Gutiérrez, Cuevo, Boyuibe y Charagua. Los dos últimos también requieren forraje para animales. Pero ninguno de los municipios requiere agua, ya rque “la Prefectura de Santa Cruz abasteció del líquido a los municipios del Chaco con 32 camiones cisterna”.

“Si Defensa Civil anunció que nos van a dar forraje y agua, recibimos ese apoyo con los brazos abiertos”.

Negó que en la región hayan fallecido 140 pollos debido al calor, como informaron medios de comunicación de Santa Cruz.

Beimar Barrero, encargado de Desastres Naturales de la Prefectura de Chuquisaca, señaló que no han recibido ningún apoyo de Defensa Civil y que tienen una reserva de 400.000 bolivianos para costear la dotación de agua y forraje para el ganado. El Gobierno regional presupuestó 1.000.000 de bolivianos, de los cuales ya gastó 600.000 para contrarrestar la sequía.

“Si se nos acaba los 400.000 bolivianos que tenemos más reserva, entonces estarán en riesgo 5.000 familias”.

El número de cabezas muerto en la región es de 48, según datos preliminares de Barrero, quien añadió que además han muerto ganado bovino (ovejas) y porcino (cerdos), en cantidades que aún no fueron cuatificadas pero que están en evaluación.

Como en la región la temperatura llega a los 45 grados, existe el riesgo de que se sequen los pozos, pero la Prefectura posee 24 camiones cisterna con los que lleva agua a Macharetí y Guacaya, mediante un cronograma.

Sólo en Macharetí existen 450 puestos de ganaderos a los cuales “jamás los dejamos de atender”. Bernardo León, ganadero de la comunidad de Palo Morado, en el Chaco tarijeño, dijo ayer que de su ganado han muerto 10 cabezas por la falta de lluvias. El Viceministro de Defensa Civil informó el fin de semana que en la localidad de Entre Ríos, en el Chaco tarijeño, se registraron 1.200 cabezas de ganado vacuno sin vida. La falta de forraje para animales es la principal necesidad en Chuquisaca, Santa Cruz y Cochabamba, según las autoridades regionales.

Un estudio determina que la falta de agua no es limitante para el agro de Yacuiba

El municipio de Yacuiba, Tarija, determinó mediante un estudio técnico que la intensa sequía que afecta al Chaco no se constituye en un factor determinante para bajar la producción agrícola y ganadera, al menos, en la primera sección de la provincia Gran Chaco.

El estudio realizado por el ingeniero Armando Gómez, funcionario de la Subprefectura, detectó cuatro puntos claves con los que tropieza la producción agrícola en la zona y que de solucionarse, al margen de la falta de agua, la actividad en el campo sería posible, rentable y sostenible. Los problemas son: la falta de calendario agrícola, por cultivo y con épocas de siembras distintas y zonificadas para los tres pisos ecológicos de la geografía local. El uso irracional e indiscriminado de plaguicidas y una falta de transferencia de tecnología hacia el productor.

Gómez considera que programa serio técnico-agrícola en el Chaco es posible el cultivo de la soya que, que de acuerdo a sus características, requiere en todo un ciclo aguas de 450 a 800 milímetros (mm). Humedad que existe en esta zona árida del país.

Ese estudio determina que las siembras en Yacuiba son desordenadas y dispersas, acentuando mucho más los efectos de la errática distribución de las lluvias. Por lo tanto se propone identificar la época de siembra de cada cultivo tal como lo hacen las comunidades de menonitas.

Los suelos compactados es otra de la gran limitante. El estudio puntualiza que producto de este mal, el suelo no retiene ni acumula agua. Esta capa dura e impermeable no permite que la raíz desarrolle y crezca, y al chocar con la capa, las raíces se doblan, trayendo como consecuencia plantas raquíticas, pequeñas y poco productivas.

Organismos internacionales comienzan la entrega de alimentos a 13 municipios

El representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Jonathan Lewis, señaló ayer a La Prensa que ya comenzó la entrega de alimentos y agua para las zonas de mayor sensibilidad por la sequía.

Puso como ejemplo que Unicef se encarga de la entrega de bidones con agua, que fueron llevados por tierra y aire a Mullupampa, Machalla y Macheretí, en el Chaco chuquisaqueño.

En esas localidades se beneficiarán 500 familias. “El número de stock de bidones con agua para personas y animales es suficiente. El trabajo es conjunto entre las Naciones Unidas, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), Unicef, Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Ayer se realizó en la oficina de Unicef una reunión del equipo de las Naciones Unidas de Coordinación de Emergencia con el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de Bolivia para determinar los trabajos que se realizarán por la sequía.

La ayuda de PMA será destinada a 13 municipios en la región del Chaco tarijeño, chuquisaqueño y cruceño. En Yacuiba y Villamontes (Tarija) la dotación de alimentos será para 3.500 familias. En las localidades de Mullupampa (Chuquisaca), Charagua (Santa Cruz) y Cuevo (Chuquisaca) se beneficiarán a 5.500 familias.

La principal autoridad de las Naciones Unidas en el país dijo que aún no ha sido invitado para participar en otra reunión del Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Emergencias y Desastres (Conarade). La última reunión fue el viernes 5, cuando se reactivó la emergencia nacional por las sequías y se conformó una “gran comisión” para realizar el anállisis de daños y evaluación de necesidades.

Lluvias regulares en Villamontes

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que mejora la situación en Villamontes-Tarija, donde el sábado llovió 45,4 milímetros (mililitros por metro cuadrado) con lo que superó su promedio mensual.

El director de la entidad, Félix Trujillo, detalló que con esa precipitación Villamontes registró un acumulado de 80 milímetros, cuando el promedio normal para noviembre es de 75.

Pero la situación no es la misma en el resto de la regiones chaqueñas del país. Por ejemplo, Yacuiba y Camiri continúan por dejbajo de los promedios, pese a que en esas zonas también llovió el fin de semana.

En Yacuiba cayó 1,6 milómetros de lluvia con lo que el acumulado llegó a 13, pero lo esperado para el mes es de 112 milímetros. En Camiri, la situación es parecida: cayó 10 milímetros, cantidad que es toda la lluvia del mes, cuando se aguarda 64,6 milímetros.

Trujillo, adelantó, que toda la región chaqueña, con excepción de Villamontes, terminará noviembre con déficit de precipitaciunes, pues se prevé que las lluvias se normalicen en esta región recién en la segunda quincena de diciembre.

Para el domingo pasado estaban previstos posibles récords de calor, pero el director del Senamhi informó que no se produjeron en ningún lugar del país.

Por ejemplo, en la ciudad de La Paz el máximo se presentó el sábado con 24,4 grados centígrados, cuando el histórico es de 25,3 grados.

En el altiplano paceño, anunció Trujillo, las lluvias se normalizarán desde la segunda quincena de noviembre.

Los damnificados

La sequía afecta a seis departamentos del país y a 48 municipios, según datos del Ministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario.

Entre las regiones damnificadas están: La Paz, Oruro, Potosí, Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca.

Los 48 municipios se distribuyen en dos regiones: Chacho y Altiplano.

En la primera están: Charagua, Gutiérrez, Lagunillas, Camiri, Boyuibe, Cuevo Entre Ríos, Monteagudo, San Pablo de Huacareta, Villamontes, Caraparí, Yacuiba, Villa Vaca Guamán, Macharetí y Huacaya.

En la segunda figuran: Achocalla, Achacachi, Comanche, Coro Coro, Charaña, Nazacara, Carabuco y Aucapata.

Además, Chuma, San Andrés de Machaca, Jesús de Machaca, Tahuacanacu, Guaqui, Desaguadero, Luribay, Colquencha, Sica Sica, Ayo Ayo, Patacamaya y San Pedro de Curahuara.

También figuran: Papel Pampa, Chararilla, Catacora, Santiago de Machaca, Laja y Pucarani.

Los municipios del chaco requieren de provisión de agua, alimentos para el ganado, insumos veterinarios, infraestructura para el agua y asistencia técnica.

El Viceministerio de Defensa llegó a Cochabamba para realizar una evaluación de daños.

Las prefecturas de Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz distribuyen agua en las zonas afectadas.